OPINIONES ACADÉMICAS
 
 
La Academia está integrada por treinta y cinco Académicos Titulares, que ocupan treinta y cinco sitiales numerados y nominados, rindiéndose de esta forma homenaje a las ilustres figuras del pasado que los ocuparon.

El 24 de noviembre de 1994, el Plenario de la Academia Nacional de Medicina resolvió por unanimidad, nominar los 35 sitiales que constituyen su cuerpo. Con ello, la Academia rindió su homenaje a las ilustres figuras del pasado, que a su vez ocuparon un sillón en su época.

La Academia está administrada por un Consejo de Administración, integrado por cinco miembros titulares que duran dos años en sus funciones.

El 30 de noviembre de 2000 el Académico Julio V. Uriburu fue designado Presidente de Honor de la Academia. Este cargo es vitalicio y único y tiene el significado de un alto homenaje, discernido por la Corporación, hacia quien ha honrado en forma extraordinaria la dignidad académica. El doctor Julio V. Uriburu, fallecido el 9 de febrero de 2008, fue el séptimo Presidente de Honor desde la creación de la Institución, en 1822. Los anteriores fueron: Bernardino Rivadavia (1822-1824); Juan José Montes de Oca (1874-1876); Eliseo Cantón (1930-1931); Marcelino Herrera Vegas (1956-1958); Mariano R. Castex (1959-1968); Marcial I. Quiroga (1978-1993).

LosAcadémicos Titulares son elegidos por sus pares a través de un riguroso mecanismo de selección exigido por su Estatuto. Los 35 miembros son designados por el propio Plenario Académico. La propuesta nace en el mismo seno de la Institución, y luego de un exhaustivo estudio de antecedentes y trabajos, y concepto de personalidad moral y ética, resuelve la designación por mayoría del claustro en sesión secreta. El cargo de Académico es Ad - honorem y vitalicio.

Los Miembros Eméritos están eximidos de las obligaciones propias de los Titulares pero  conservan todos los derechos y prerrogativas.  Su pase al emeritato determina la declaración de vacancia del sitial de Miembro Titular que le correspondía

De acuerdo con lo dispuesto por el Estatuto y Reglamento Interno, la Academia está integrada por cuatro Secciones: Medicina y Especialidades Médicas; Cirugía, Tocoginecología y Especialidades Quirúrgicas; Ciencias Biológicas, Físicas, Químicas y Naturales; y Salud Pública y Ciencias conexas con la Medicina, y cada Miembro Titular, en el momento de su designación, es asignado a la sección para la que ha sido elegido. En las cuatro secciones mencionadas están representadas la mayoría de las especialidades de las ciencias médicas: Medicina y Especialidades Médicas (doce miembros): Clínica Médica, Pediatría, Infectología, Gastroenterología, Dermatología, Cardiología Clínica, Hematología, Psiquiatría, Endocrinología. Gerontología, Endocrinología Infantil, Nefrología; Cirugía, Tocoginecología y Especialidades Quirúrgicas (doce miembros): Cirugía General, Ortopedia y Traumatología, Cirugía Cardiovascular, Cirugía Plástica y Reparadora, Urología, Mastología, Obstetricia, Ginecología, Oftalmología; Ciencias Biológicas, Físicas Químicas y Naturales (seis miembros): Bioquímica, Oncología Experimental, Psicología Experimental, Fisiología, Inmunología, Radiobiología; Salud Pública y Ciencias Conexas con la Medicina (cinco miembros): Neumonología, Toxicología, Genética en Medicina, Farmacia, Odontología.

Otra categoría de Miembros es la de Honorarios y Correspondientes Nacionales y Honorarios y Correspondientes Extranjeros según su lugar de residencia en el interior o en el exterior del país respectivamente. Por otra parte, la designación de Miembros Honorarios es de carácter excepcional y deben haberse hecho acreedores a tan elevada distinción en mérito a sus sobresalientes y extraordinarias aptitudes.

En la Academia se reúnen los profesionales de las ciencias médicas y conexas con la medicina (médicos, farmacéuticos, bioquímicos, odontólogos) que, tras largos años de estudio, han adquirido una valorada obra personal, un caudal de experiencia decantada, que vuelcan en las decisiones del Plenario Académico, de donde surgen conclusiones y resoluciones válidas e importantes para el ejercicio profesional.

Tres Premios Nobel, los Académicos de Número Dres. Bernardo A. Houssay (1887 - 1971) y Luis F. Leloir (1908 - 1987), y el Académico Honorario Dr. César Milstein, han incorporado al acervo mundial el resultado de sus investigaciones, dando a la medicina aportes originales, fruto de sus inquietudes por la investigación.

 

Miembros titulares de la Academia Nacional de Medicina. Abril de 2012
 
 
 
NÚMERO SITIAL

NOMBRE SITIAL

ESPECIALIDAD

ACADÉMICO QUE LO OCUPA

FECHA DE DESIGNACIÓN
         
1 Francisco Javier Muñiz Dermatología MONTES, Leopoldo F. 29 de junio de 2006
 
 
2 Martín Marcos Torino Pediatría LARGUÍA, Miguel
ver foto entrevista
30 de junio de 2005
         
 

3

Eduardo Braun Menéndez

Oncología Experimental

PASQUALINI, Christiane Dosne
ver foto entrevista

27 de junio de 1991

         
 

4

Francisco C. Argerich

Microbiología

WEISSENBACHER, Mercedes C.

26 de octubre de 2006

         
 

5

Bernardo A. Houssay

Endocrinología Molecular

CHARREAU, Eduardo H.

25 de septiembre de 2003

         
 

6

Luis Güemes

Cirugía

GUTIÉRREZ, Vicente
ver foto entrevista

20 de octubre de 1994

         
 

7

Pedro N. Rojas

Genética en Medicina

GADOW, Enrique C.

30 de julio de 1998

         
 

8

José Penna

Mastología

Mc LEAN, Leonardo

27 de julio de 2006

         
 

9

Carlos E. Ottolenghi

Ortopedia y Traumatología

ZANCOLLI, Eduardo A.

25 de abril de 1985

         
 

10

Gregorio Aráoz Alfaro

Infectología

MARTINO, Olindo A. L.
ver foto entrevista

25 de julio de 1991

         
 

11

Eduardo Wilde

Cabeza y Cuello

PRADIER, Roberto N.
ver foto entrevista

28 de agosto de 2003

         
 

12

Guillermo C. Rawson

Hepatología

PÉREZ, Víctor
ver foto entrevista

26 de octubre de 2000

         
 

13

José M. Ramos Mejía

Cirugía Plástica y Reparadora

BENAIM, Fortunato
ver foto entrevista

29 de agosto de 1996

         
 

14

Eliseo Cantón

Cirugía Tocoginecología y Especialidades Quirúrgicas

DE SANTIBAÑES, Eduardo

31 de octubre de 2013

         
 

15

Domingo Cabred

Urología Pediátrica

PODESTÁ, Miguel L.

25 de abril de 2013

         
 

16

Osvaldo Loudet

Farmacología Clínica

de los SANTOS, Antonio Raúl

28 de octubre de 2010

         
 

17

Marcial I. Quiroga

Neurología

LEIGUARDA, Ramón Carlos

30 de mayo de 2002

         
 

18

Alejandro Cabanne

Imagenología Médica

ROSTAGNO, Román

28 de noviembre de 2002

         
 

19

Manuel Porcel de Peralta

Bioquímico

De NICOLA, Alejandro F.

29 de octubre de 2009

         
 

20

Marcelino Herrera Vegas

Cirugía Hepatobiiopancreática

ORÍA, Alejandro S.

Falleció el 17 de noviembre de 2014

         
 

21

Emilio Astolfi

Medicina Forense

RAVIOLI, Julio

27 de septiembre de 2012

         
 

22

Enrique B. del Castillo

Cardiología Clínica

ELIZARI, Marcelo Víctor

27 de noviembre de 2008

         
 

23

Ricardo Finocchietto

Cirugía Cardiovascular

NAVIA, José Antonio

25 de abril de 2002

         
 

24

Mariano R. Castex

Hematología

TEZANOS PINTO, Miguel de

29 de septiembre de 1983

         
 

25

Mauricio González Catán

Psiquiatría

FAHRER, Rodolfo

30 de septiembre de 2010

         
 

26

Marcelo Viñas

Endocrinología y Diabetes

MARTI, Manuel Luis
ver foto entrevista

28 de julio de 2005

         
 

27

Luis F. Leloir

Inmunología

ARANA, Roberto M.

29 de septiembre de 1988

         
 

28

Alberto Peralta Ramos

Otorrinolaringología

DIAMANTE, Vicente G.

27 de junio de 2013

         
 

29

Nerio Rojas

Salud Pública y Ciencias Conexas con la Medicina

LEMUS, Jorge Daniel

23 de octubre de 2014

         
 

30

Juan Aníbal Domínguez

Radiobiología

CABRINI, Rómulo L.

1º de abril de 1989

         
 

31

Norberto Quirno

Tisioneumonología

MAZZEI, Juan Antonio Mariano

25 de octubre de 2012

         
 

32

Bernardino Maraini

Oftalmología

MALBRAN, Enrique S.

25 de junio de 1981

         
 

33

Juan Carlos Ahumada

Cirugía, Tocoginecología y Especialidades Quirúrgicas

YOUNG, Edgardo

23 de octubre de 2014

         
 

34

Alejandro Raimondi

Medicina Crítica

NEIRA, Jorge
ver foto entrevista

1º de junio de 2006

         
 

35

Juan Carlos Navarro

Nefrología

MORELLI, Oscar H.

26 de julio de 1990

 
 
 

ARRIGHI, Arturo A.
Designado Miembro Titular el 27 de julio de 2006
Pasó a Emérito el 29 de mayo de 2014
Falleció el 4 de septiembre de 2014
ver foto entrevista

BEVERAGGI, Enrique Marcelo
Designado Miembro Titular el 26 de julio de 2011
Pasó a Emérito el 25 de abril de 2013

FONSECA, Rolando G.R.
Designado Miembro Titular el 29 de julio de 1999
Pasó a Emérito el 5 de octubre de 2012

INSÚA, Jorge A.
Designado Miembro Titular el 31 de mayo de 1990
Pasó a Emérito el 25 de marzo de 2010
ver foto entrevista

 
 
 
Bergoglio, Remo. ver foto entrevista Córdoba
Palacios, Gerardo L. Tucumán
Delius, Juan D. Residente en Alemania
Barrera Oro, Julio Residente en EE.UU.
Camerini Dávalos, Rafael Residente en EE.UU.
Ceriani, Roberto Luis Residente en EE.UU.
Frangione, Blas Residente en EE.UU.
Pellegrini, Carlos A. Residente en EE.UU.
Sabatini, David Domingo Residente en EE.UU.
Testa, Humberto J. Residente en Gran Bretaña
 
 
 
Barrantes, Francisco J. Bahía Blanca, Buenos Aires
Ameri, Domingo Chaco
Schmuñis, Gabriel Adrián Ciudad de Buenos Aires
Alday, Luis Córdoba
Allende, Bartolomé Córdoba
Allende, José N. Córdoba
Cafferata, Eduardo P. Córdoba
Ferreyra, Héctor Córdoba
Gil, Octavio Córdoba
Giraudo, Jesús Ramón Córdoba
Hernández, Narciso A. Córdoba
Rezzónico, Carlos Alberto Córdoba
Rico, Clemente Manuel Córdoba
Taleisnik, Samuel Córdoba
Urrets Zavalía, Alberto Jerónimo Córdoba
Gorodner, Jorge Osvaldo Corrientes
Colombato, Mario M. La Pampa
Mainetti, José A. La Plata, Buenos Aires
Paganini, José María La Plata, Buenos Aires
Romero, Rodolfo L. La Plata, Buenos Aires
Astiz, Juan Manuel Luján, Buenos Aires
Abel Albino Mendoza
Burgos, Mario H. Mendoza
Gunstche, Enrique M. Mendoza
Manzur Luna, Rafael L. Mendoza
Perinetti, Héctor Mendoza
Rivero, Issac Hilario Mendoza
Losada, Carlos A. Neuquén
Zabert, Enrique I. Neuquén
Pogo, Beatriz Radicada en EE.UU.
Russo, José Radicado en EE.UU.
Acosta, Aníbal Residente en EE.UU.
Roses Periago, Mirta Residente en EE.UU.
Martini, Carlos J M. Residente en EEUU
Langer, Salomón Z. Residente en Francia
Moguillansky, Sergio Río Negro
Acosta, Juan M. Rosario, Santa Fe
Álvarez Gardiol, Emir Rosario, Santa Fe
Ameriso, José Luis Rosario, Santa Fe
Giménez, Carlos Roberto Rosario, Santa Fe
Glikstein, Salomón Rosario, Santa Fe
Greca, Alcides A. ver foto entrevista Rosario, Santa Fe
Lovesio, Carlos Rosario, Santa Fe
Moroni, Jorge M. Rosario, Santa Fe
Muniagurria, Alberto J. Rosario, Santa Fe
Pineda, Rafael Rosario, Santa Fe
Tanno, Hugo E. Rosario, Santa Fe
Tozzini, Roberto Italo Rosario, Santa Fe
Villavicencio, Roberto L. Rosario, Santa Fe
Basombrío, Miguel Angel Salta
Battagliotti, Carlos Santa Fe
Moreno, Elsa Margarita Tucumán
Pérez de Nucci, Armando Tucumán
Poliche, Adolfo V. Tucumán
 
 
 
Malmejac, Jean Argelia
Chagas, Carlos (Filho) Brasil
Guerra de Macedo, Carlyle Brasil
Silveira, José Brasil
Monckeberg Barros, Fernando Chile
Mahler, Halfdant Dinamarca
Andrews, Joseph L. EE.UU.
Bockus, H. EE.UU.
Clarkson, Thomas William EE.UU.
Crohn, Burril EE.UU.
Erdmann, James B. EE.UU.
Gonella, Joseph S. EE.UU.
Kernberg, Otto EE.UU.
Snyderman, Ralph EE.UU.
White, Keer L. EE.UU.
Windle, William Frederick EE.UU.
Walton, Henry Escocia, Gran Bretaña
Barraquer, Joaquín España
López Ibor, Juan José España
Lorenzo Velázquez, B. España
Moreno González, Enrique España
Serrano Ríos, Manuel España
Vilardell Viñas, Francisco España
Debré, Robert Francia
Liguory, Claude Francia
Mathieu, Henry Francia
Montagnier, Luc Francia
Portmann, Michel Francia
Sadoul, Paul Francia
Slavin, Shimon Israel
Veronesi, Umberto Italia
Vettorazzi, Gastón Italia
Chávez, Ignacio México
Kumate Rodríguez, José México
Manzanilla, Manuel A. México
Ramírez Boettner, Carlos M. Paraguay
Heuschen, Folke Suecia
Norrby, Erling C. J. Suecia
Obwegeser, Hugo Suiza
Crottogini, Juan J. Uruguay
Talice, Rodolfo V. Uruguay
 
 
 
!
Berg, Hans H. Alemania
Bischoff, Peter Alemania
Bock, Hans E. Alemania
Holtmeier, Hans Alemania
Hornbostel, Hans Alemania
Keiderling, Walter Alemania
Linzenmeier, Götz Alemania
Sarre, Hans J. Alemania
Sies, Helmut Alemania
François, Jules Bélgica
Hoet, Joseph Bélgica
Verstraete, Marc Bélgica
Baroudi, Ricardo Brasil
Figueiredo Mendes, T. Brasil
Fraga, Clementino (Filho) Brasil
Habr-Gama, Angelita Brasil
Hilario, José Brasil
Landmann, Jaime Brasil
Leal Prado, Joel Brasil
Marchiori Buss, Paulo Brasil
Mëndes, Ernesto Brasil
Nussenzweig, Víctor Brasil
Souza, Wanderley de Brasil
Vianna, Teobaldo Brasil
Wagner, João Ephrain Brasil
Hachinski, Vladimir Canadá
Mackenzie Stewart, Thomas H. Canadá
Russell, Anthony S. Canadá
Alonso Vial, Armando Chile
Llinas Olarte, Juan Pablo Colombia
Moncayo Medina, Álvaro Colombia
Otero Ruiz, Efraín Colombia
Abali, Angel Cuba
Meulengracht, E. Dinamarca
Aldrete, J. Antonio EE.UU.
Allan, Frank EE.UU.
Birnbaumer, Lutz EE.UU.
Cederbaum, Arthur EE.UU.
Cibils, Luis A. EE.UU.
Cox, Herald R. EE.UU.
Chapman, John S. EE.UU.
Fisher Enneking, William EE.UU.
García Mullick, Florabel EE.UU.
Goldstein, Gerome EE.UU.
Hortobagyi, Gabriel H. EE.UU.
Hoyt, David B. EE.UU.
Kern, Richard EE.UU.
Knous, Robert EE.UU.
Lambert, Robert L. EE.UU.
Malinow, Manuel R. EE.UU.
Meade, Gordon M. EE.UU.
Packer, Lester EE.UU.
Prehn, Richmond T. EE.UU.
Ruiz, Pedro EE.UU.
Russel, Findlay EE.UU.
Wertelecki, Vladimiro EE.UU.
Willa Bianchi, Diana EE.UU.
Fairlamb, Alan H. Escocia
Alonso del Hoyo, José España
Barraquer Bordas, Luis España
Barreda, Pedro de la España
Bonilla Musoles, F. España
Clavero Nuñez, José A. España
Francés Causapé, M. del Carmen España
García Perla, Alvaro España
Garro y Gama, Santiago España
Gestal Otero, Juan Jesús España
Gilsanz, V. España
González Mogena, Heliodoro España
López - Ibor, Juan J. España
Llombart Bosch, Antonio España
Martínez Bordiu, Cristóbal España
Martínez Lage, Luis España
Matilla Gómez, Valentín España
Pifarré Sanahuja, Enrique España
Romero Velazco, Enrique España
Royo Vilanova, Ricardo España
Rozman Borstnar, Cirilo España
Segovia de Arana, José María España
Bollak, Claude Francia
Cibert, Jean Francia
Civatte, Jean Francia
Diebold, Jacques Joseph Francia
Ennuyer, A. Francia
Grosgogeat, Yves Francia
Guénet, Jean-Louis Francia
Justin Besançon, L. Francia
Lacoste, Jacques Francia
Maillard, Jean Noel Francia
Rochemaure, Jacques A. M. Francia
Traeger, Jules Francia
Warter, Julien Francia
Ferguson Smith, Malcolm Gran Bretaña
Moncada, Salvador Gran Bretaña
Perry, Kenneth Gran Bretaña
Rodeck, Charles Gran Bretaña
Spandidos, Demetrios A. Grecia
Garland, Bryan Inglaterra
Khamashta, Munther A. Inglaterra
McClelland, Roy Irlanda
Bertoni, Franco Italia
Blasi, Antonio Italia
Bonnadona, Gianni Italia
Bossa, Guido Italia
Castello, Manuel Adolfo Italia
Cirenei, Anacleto Italia
Eridani, Sandro Italia
Nicola, Pietro de Italia
Papa, Sergio Italia
Sangiorgi, Mario Italia
Villa, Luigi Italia
Miyamoto, Junshi Japón
Pérez Cicera, Ramón México
Gerbaud, Augusto Panamá
Breuer, Nicolás Paraguay
Díaz Escobar, Silvio Paraguay
Netto, Juan S. Paraguay
Richer, Luis A. Paraguay
Cáceres, Eduardo Perú
Sánchez Moreno Ramos, Francisco Perú
Sotelo Figueiredo, Juan Manuel Perú
Voto Bernales, Jorge Perú
Hökfelt, Tomas Suecia
Samuelsson, Bengt I. Suecia
Wenström, Karl G. Suecia
Mach, René S. Suiza
Mello Aguerre, Carlos Uruguay
Reyes, Walter Uruguay
Soriano, Víctor Uruguay
Briceño Romero, Gabriel Venezuela
Iriarte, David R. Venezuela
 
 
 
Las opiniones que aparecen en esta página pertenecen a los académicos firmantes y no necesariamente expresan la opinión de la Academia Nacional de Medicina.
 
SOL LIBERTARIO RABASA, MIEMBRO CORRESPONDIENTE NACIONAL DE LA ACADEMIA. Acad. Christiane Dosne Pasqualini
En www.amazon.com/dp/B00IHJ2X2E, figura el libro ENJOYING RESEARCH FROM CANADA TO ARGENTINA, que es la traducción al inglés que hizo la académica Christiane Dosne Pasqualini de su libro “Quise lo que hice”.
EL MÉDICO: ¿OPERARIO... O ARTESANO DE LA SALUD? - Acad. OLINDO A. MARTINO
LAS ÚLTIMAS PALABRAS QUE SE ATRIBUYEN AL GENERAL MANUEL BELGRANO
Conferencia pronunciada en la Academia Nacional de Medicina el 2 de julio de 2013 por el doctor José Raúl Buroni

LA MISION DE ESTUDIOS DE LA PATOLOGIA REGIONAL ARGENTINA (MEPRA) Y EL INSTITUTO DE MEDICINA REGIONAL (UNNE)
Acad. Correspondiente JORGE GORODNER

CAMBIO CLIMÁTICO Y SALUD HUMANA - Acad. Correspondiente JORGE GORODNER
LA DIGNIDAD DE LA PERSONA Y EL SISTEMA DE SALUD - Acad. ALBERTO AGREST
DAÑOS MÉDICOS - Acad. ALBERTO AGREST
EL TIEMPO PARA TOMAR DECISIONES EN MEDICINA - Acad. ALBERTO AGREST
PROBLEMAS ÉTICOS EN MEDICINA - Acad. ALBERTO AGREST
INFLUENZA A (H1N1) - Acad. OLINDO A. MARTINO
 
 
Sol Libertario Rabasa (1915-2006)

Con la desaparición del Dr. Rabasa el 22 de abril de 2006 se pierde un auténtico investigador quien dedicó su vida a promocionar la ciencia principalmente en Rosario donde dirigió a gran parte de los que hoy hacen investigación biomédica. Por mi parte, pierdo un colaborador y un buen amigo.

Cuando se incorporó como Miembro Correspondiente de la Academia Nacional de Medicina, en 1994,  Rabasa dijo: “Nací y soy de Teodelina, en el sur de Santa Fe, cerca de la laguna del Chañar, donde nace el río Salado del Sur, soy y me gustaría tener el mérito de ser, un gaucho que estudió, investigó y llegó a este sitial. Me inicié en investigación con Lewis y eso significó mi vinculación indirecta con Houssay a quien le debo un consejo que cumplí hasta el día de hoy. En el acto de inauguración del Instituto en el que me inicié y donde estoy trabajando, le expresé mi temor por el futuro. Me contestó Houssay:‘ Mañana, ah no, mañana es domingo, el lunes venga a las ocho de la mañana, arremánguese hasta acá (y se tocó el hombro izquierdo y el derecho) y póngase a trabajar. Olvídese del resto ‘. Lo cumplí tal cual me dijo y el fruto fue inimaginable. Soy investigador y a esta altura del partido no tengo dudas de que hago lo que me gusta y siento profundamente”.

Rabasa se recibió de médico en 1941 y de Doctor en Medicina años después en la Universidad Nacional del Litoral en  Rosario. Trabajó con Juan T. Lewis a quien reemplazó en 1954 como Director del Instituto de Investigaciones Médicas de Fisherton. Fue Jefe del Departamento de Fisiología en 1961 y en 1968 fundó el Consejo de Investigaciones de la Universidad Nacional de Rosario (CIUNR) que presidió hasta 1970. De 1970 a 1972 fue rector y fundó la CIC-CIUNR (Carrera del Investigador del Consejo de Investigaciones de la Universidad Nacional de Rosario).  Aunque muchos la consideran su obra más trascendente, otros siguen discutiéndola. De cualquier manera, tuvo un impacto positivo ya que posibilitó que muchos estudiantes rosarinos emprendieran el camino de la investigación.
Rabasa no se limitó a actuar en Rosario. Fue Secretario de Ciencia y Tecnología de 1976 a 1977 y Rector Interino de la Universidad de Buenos Aires durante el mismo período. Fue Miembro del Consejo Interamericano de Ciencia y Tecnología de la OEA de 1981 a 1985, y su Presidente durante el último año de su gestión, durante el cual  tuvo la satisfacción de entregar, en Washington, el Premio Houssay-OEA a Eduardo De Robertis.

Su principal tema de investigación era la genética que desarrolló en ratas, ratones y hamsters en su Instituto, e indirectamente, en bovinos en otras instituciones. Por un lado, fue Presidente de la Sociedad Argentina de Genética de 1973 a 1975 y fundador de la revista Mendeliana, y por otro, fue Presidente de la Asociación Argentina de Criadores de Ganado Bovino Criollo durante muchos años.

He dejado para el final la actuación de Rabasa en el Instituto de Investigaciones Hematológicas de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires donde en 1957 el director, Alfredo Pavlovsky, nos pidió a los dos que organizáramos una Sección Leucemia Experimental. Durante los primeros meses, Rabasa concurría diariamente, luego una vez por semana y a través de casi 40 años vino fielmente una vez por mes desde Rosario, con el constante sostén de Fundaleu. (Fundación para combatir la leucemia). Rabasa aportó  una visión global hacia nuestros temas de oncoinmunología experimental, con una ecuanimidad y un optimismo que lo convirtieron en un efectivo asesor científico. Siempre se destacó por sus enfoques no convencionales, de rechazo a las “modas” del momento, lo que nos resultaba muy estimulante, y que dicho sea de paso, resultó acertado en más de una vez. Se caracterizó por enfocar individualmente los más diversos problemas con una aguda percepción del experimento clave, alentando un optimismo constructivo. En palabras de César Vasquez, quien lo acompaño en la Secretaría de Ciencia y Tecnología: “Después de un día con Rabasa estamos un eslabón más cerca del Premio Nobel”. Por su agudeza e imparcialidad supo ganarse la admiración y aun el afecto de los muchos investigadores y becarios que se formaron con nosotros.

Le sobreviven siete hijos y veintinueve nietos, algunos de los cuales siguen en sus pasos haciendo investigación o medicina tanto en Rosario como en Tucumán y en Buenos Aires.

Christiane Dosne Pasqualini
chdosne@hotmail.com

Sol Libertario Rabasa nació en Teodelina, Santa Fe, en 1915, se recibió de médico en 1941 y de doctor en Medicina en 1945 en la Universidad Nacional del Litoral en Rosario bajo la dirección de Juan T. Lewis a quien reemplazó en 1954 en la dirección del Instituto de Investigaciones Médicas de Fisherton, la que mantuvo hasta que se enfermó en el 2000.

En 1961, fue Jefe del Departamento de Fisiología de la Universidad Nacional de Rosario.

En 1968 fundó el Consejo de Investigaciones al cual añadió la Carrera del Investigador (CIC-CIUNR) en 1970 al ser elegido rector de la Universidad.

Muchos en Rosario la consideran su obra trascendente y otros la siguen discutiendo. De cualquier manera posibilitó que muchos estudiantes rosarinos emprendieron el camino de la investigación.

Si bien Rabasa colaboró en formar mas de una generación de investigadores su actuación no se limitó a Rosario.

Fue Secretario de Ciencia y Tecnología de 1976 a 1977 y rector interino de la Universidad de Buenos Aires durante el mismo período.

Fue miembro del Consejo Interamericano de Ciencia y Tecnología de la OEA de 1981 a 1985, y su Presidente durante el último año, durante el cual tuvo la satisfacción de entregar el Premio Houssay a Eduardo De Robertis.

Fue Presidente de la Sociedad Argentina de Genética, fundador de la revista Mendeliana y Presidente de la Asociación Argentina de Criadores de Ganado Bovino Criollo.

Conmigo Rabasa tuvo una larga y fructifera relación.

En 1957 Alfredo Pavlovsky nos pidió a los dos que organizáramos la Sección Leucemia Experimental en su Instituto. Durante más de 40 años Rabasa concurrió a mi laboratorio una vez por mes con el apoyo de Fundaleu.

En los Seminarios organizados para la ocasión demostró tener una ecuanimidad y un optimismo constructivo con enfoques no convencionales muy estimulantes que lo convirtieron en el ideal asesor científico.

Señalaba siempre el experimento clave para seguir adelante.

Recuerdo que César Vásquez, quien lo acompaño durante su gestión en la SECYT, decía :”Después de un día con Rabasa estamos un eslabón más cerca del Premio Nobel”

Lo sobreviven 7 hijos y 29 nietos de los cuales 4 ya siguen sus pasos en el camino de la investigación.
 
 
EL MÉDICO: ¿OPERARIO... O ARTESANO DE LA SALUD?
Olindo Martino (1)

En verdad todo surgió como consecuencia de mis insistentes preguntas a los responsables de la formación del modelo de médico que debería formar nuestra universidad. Acerca de las verdaderas necesidades sanitarias que existen en nuestro país y. todavía más, conforme a la geografía médica prevalente en sus diferentes regiones.

Para quien lo haya vivido, es cierto que toda opción de excelencia hacia un crecimiento personal conlleva siempre un desafío, más aún si tal reto se traslada al magno ejercicio de la ciencia asclepiana. Surge entonces la vacilante pregunta ¿por qué decidirse hoy a ser médico?; y tras esta importante interpelación suelen sucederse otras: ¿La carrera de medicina es elegida acertadamente?¿ Qué anhela el médico para sí?; ¿ Qué desea la sociedad de él?; ¿ Qué pretende el estado con el ejercicio de su profesión ?

A modo de prólogo reconforta evocar aquellas ilustres corrientes científicas que desde inicios del siglo XIX y partiendo de Francisco Javier Muñiz, conformaron el prestigio del ejercicio de la medicina argentina. También es bueno recordar, con legítimo orgullo, la indudable prosapia legada por la escuela médica francesa. Basta apenas regodearse ante la pulcritud de aquella semiótica y el virtuosismo del razonamiento clínico ejercidas por los galenos de la ¨ belle époque ¨. En verdad fuimos herederos históricos de una artesanía, sin par, en el ejercicio de la ciencia médica.

Sin embargo, es dudoso aceptar que aquel soberbio modelo de la medicina de antaño pueda satisfacer a pleno las exigencias que debe enfrentar hoy el profesional de la salud. Responsabilidad que se profundiza aún más toda vez que este calificado operario debe encarar a la enfermedad, y además propender a la salud de un individuo, en un enmarañado entorno ecológico, soportando hasta crueles cambios socio-culturales, económicos y políticos que bajo la forma de sutil complicidad, viene tramando la imparable globalización.
Se hace entonces necesario formularse esta sincera pregunta:

¿Apuntamos, en la Argentina, a formar un modelo de médico conforme a la dimensión biológica, biogeográfica y ética del individuo? Para responder con acierto a esta trascendente cuestión debemos, en primer término, estar seguros sobre el candidato que, ni bien egresado, se ocupará del complicado tema que representan la enfermedad y la salud. Volvamos para ello a la pregunta inicial: ¿La carrera de medicina es elegida en forma acertada?
Hoy día todo joven que aspira a ser médico seguramente ha pasado por el ¨ test ¨ de orientación vocacional. Aún así, existen otros argumentos que lo inclinan a optar- o desistir - por el trascendente paso. Es habitual escuchar al candidato decir: me gusta más biología que exactas;…me motiva ayudar al prójimo cuando sufre;…en mi familia mi abuelo era médico y mi padre también lo es;…me apasiona la cirugía;…veo una segura salida laboral, sobre todo en el interior del país;…me gusta la pediatría; …me fascina la cirugía pero me desmayo cuando veo sangre;… es apasionante curar pero no soporto ver sufrir a una persona y menos aún asistir a su muerte, etc.,etc. Es así como muchas veces la elección es acertada pero en otras se tropieza con un ríspido trenzado de vacilaciones e incertidumbres que terminan por agobiar la capacidad para decidir. Pero además creo que esta conducta dubitativa se debe en gran medida a la insuficiente formación curricular previa – escuela primaria y secundaria - que contribuye a limitar el horizonte de búsqueda hacia una educación superior. Ya no puede ocultarse la caída del nivel de exigencia en la enseñanza, sobre todo en materias básicas como lenguaje y matemáticas, realidad que a la postre perjudica el nivel del educando y limita su pretensión  de situarse en niveles de formación superior.
Si el candidato ha elegido acertadamente, cabe esperar un futuro profesional,  eficiente y comprometido para cumplir con una labor en beneficio del individuo y la comunidad; Un médico cuya vocación anhelará culminar en un genuino y calificado operario de la salud. Pero ¿en realidad su formación de pregrado es suficiente para permitirle un desempeño profesional con destreza y fortaleza necesarias para enfrentar a la enfermedad y a la salud, conforme a la ya referida magnitud biológica, biogeográfica y ética del individuo en su comunidad? Veamos:
Partamos de la conocida definición de la Organización Mundial de la Salud que considera a ésta como ¨el completo estado de bienestar, físico, psicosocial y espiritual y no solamente la ausencia de enfermedad o invalidez. ¨ Más allá del sostenido concepto de ¨completo estado de bienestar …¨ como un auténtico privilegio, aunque poco menos que utópico, es evidente que la salud de un individuo se halla insertada en una constelación de situaciones que lo enfrenta al ineludible ¨Yo en mi circunstancia ¨ . Significa que tal estado de bienestar depende, además, del medio que rodea al sujeto. Carlos Pose (2), referente del pensamiento de X. Zubiri, sostiene: ¨ El ser humano, debido a su inteligencia, no solo elige el medio, sino lo transforma. Su adaptación a él no sólo es libre y voluntaria, sino también inteligente ¨ (3). Es cierto! El hombre elige el medio para vivir, se adapta a él, lo transforma si lo desea y también, si le cae en gana, lo destruye. Posee así un magnífico atributo intelectual con facultad, para trasladar a su digna especie desde la magnificencia creativa hasta el desequilibrio total para, finalmente, hundirlo en el desperdicio. Hay suficientes pruebas epidemiológicas que demuestran, por ejemplo, que el desequilibrio y los desechos ecológicos, producto de insanos y tiznados procederes de ¨ Homo sapiens ¨ sobre el medio ambiente, conllevan el riesgo de aparición o reemergencia de variadas  patologías.
En el difícil capítulo histórico que nos toca vivir, la experiencia me ha enseñado que la comprensión integral del ser en su contexto biológico (salud-enfermedad), psicosocial (historia de vida en su medio ambiente) y ético (conducta individual frente a la sociedad), permite al profesional de la salud un mayor rendimiento personal, a la vez que lo fortalece en el ejercicio médico y social, sobre todo en aquellas regiones donde el infortunio sanitario es tan pesado de sobrellevar. Personalmente creo que si hay algo difícil de llevar adelante es la práctica de la medicina a pleno campo - rancho, picadas, barro,  viento, frio, insectos, soledad, silencio - . Sí, sobre todo el silencio, ese vacío de comunicación que agobia tanto en los momentos más difíciles que debe enfrentar un médico rural, porque su único interlocutor es apenas su aliento hecho criterio o apenas intuición. Es por ello que cuanto más preparado egrese el médico del claustro universitario mejor comprenderá el dolor humano, que más allá del quejido físico siempre viste un impredecible ropaje  psicosocial.
Frente al innegable desafío que entraña el ejercicio cotidiano de la medicina, elevar el nivel de conocimiento es también dignificar la preciada y benemérita labor de curar, aliviar o propender al bienestar del ser. ¿Quién, sino el médico, amerita con mayor derecho ese noble atributo?
Es atinado concebir que el médico de las recientes ¨ horneadas¨ aspire con merecido derecho a la prosperidad como ser inteligente y como profesional. Tras una larga y esforzada carrera que extendida a la necesaria residencia médica es cercana a los diez años, recién a partir de entonces tiene asegurada su libertad para decidir. Ha llegado por fin al merecido y tan deseado momento de insertarse a la estructura asistencial y académica que lo formó. Sin embargo es habitual que tal inserción le sea denegada, debido a falta de cupo, a razones presupuestarias o vaya a saber por qué impedimento administrativo. Surge, entonces, una gélida marginación que lo empuja a la deriva. La incertidumbre de futuro lo obliga por momentos a deambular en forma humillante, impulsándolo a aceptar salidas laborales sujetas a una flagrante explotación, hoy claramente identificada. Es así como no pocas veces se apela a decisiones extremas: huir al interior y rastrear fuentes de trabajo en regiones poco accesibles y alejadas de centros asistenciales; o bien probar suerte en América del Norte, Europa o países africanos. Prueba de esto, durante mi estadía en Ruanda (África) ,me reencontré con dos de mis ex residentes del hospital Muñiz y otros tantos jóvenes colegas argentinos, Ellos decidieron arriesgarse a trabajar en el país considerado más caliente del continente africano, debido a las horribles matanzas acaecidas durante la despiadada guerra civil de 1994. Y lo hicieron porque más allá del permanente riesgo sobre sus vidas, la remuneración los alentaba a seguir luchando por subsistir.
Considero oportuno describir en forma sucinta la rica experiencia de vida recogida por estos temerarios profesionales. Recuerdo que fue indescriptible la emoción y el asombro que experimenté cuando los vi por primera vez. Se desempeñaban como médicos internistas en el hospital de Muhororo,  situado a doscientos kilómetros de Kigali, la capital ruandesa. Un hospital que absorbía en su mayoría a refugiados de la etnia ¨ hutu ¨. Juntos, en un encuentro fortuito nos hallábamos muy lejos de nuestra patria, hogares. y amigos.  Apartados del confort y de la generosa mateada y frente a una cruda realidad: la miseria, el dolor físico, el odio tribal... la muerte en cualquier lugar. Ellos y yo pisando la ardiente y sangrienta tierra africana donde la vida y la muerte estaban valorizas en igual cotización. Una cruda enseñanza frente al dolor y la orfandad humanos. Una extraña calle de tierra colorada con tantas vidas depreciadas, sin futuro y sin destino. La calle- que según el escritor Roberto Arlt es la ¨ …escuela que deja siempre el paladar agridulce y que enseña todo aquello que no dicen los libros ¨ (4).
Fueron meses en que trabajamos juntos, hombro con hombro, sudor con sudor, aliento con aliento, fortaleza con fortaleza. Además, como era de esperar, soportando habituales e insuficientes suministros y una infraestructura precaria.
Tanto como pudimos aportamos lo mejor de nuestros conocimientos, equivocándonos y aprendiendo en cada momento del día. Mancomunados en largos diálogos de reflexión tras las duras jornadas de labor médica y apoyo humanitario. No importaba el calor, los mosquitos, la inseguridad o la amenaza de ocultos francotiradores. Había que aliviar el dolor, salvar en lo posible vidas y, frente a la impotencia, ayudar también a morir… y hasta sepultar.
Aquellos jóvenes médicos argentinos que, frustrados en sus iniciales propósitos de crecimiento profesional y en procura de un digno bienestar culminaron, con arriesgada decisión y venciendo inimaginables obstáculos, una ejemplar y valerosa tarea. Aprendieron así cuánto de grande es el dolor físico donde existe hambre, pobreza, desnutrición e indiferencia hacia la vida. Aprendieron a reconocer las severas patologías tropicales de la región; también disfrutaron el bello colorido del folclore africano con sus danzas y rituales. Pero sobre todo aprendieron a comprender el profundo dolor del espíritu de una raza maltratada con el penoso saldo de negritos huérfanos, a la deriva, con mirada siempre suplicante y una vencida mueca de impotencia tribal. Porque es cierto que ¨ el dolor psíquico es más difícil de sobrellevar que el corporal…¨ simplemente porque es ¨ incomunicable¨ ´( Poniatowska E, 2003. (5 )
Aprendieron todo eso, que no les fue enseñado en la facultad y tampoco se acostumbra a mostrar a las nuevas generaciones como un capítulo más de la tragicomedia de la vida.
Con gran orgullo debo decir que al despedirme de mis queridos ex residentes experimenté un alentador céfiro de optimismo al comprobar en ellos la vocación médica renovada. Se fueron por necesidades económicas y encontraron su verdadero destino. Quizás porque la adversidad también los hizo crecer como seres humanos.  
Como addenda me resulta grato agregar que uno de ellos actualmente ejerció en un hospital regional de Kenia y el otro desarrolló tareas humanitarias en Angola. Mientras tanto,  un ex- alumno de la Cátedra de Parasitología Médica, dependiente de la facultad de Medicina del Salvador , Pablo Goetz, luego de obtener su reválida médica en Inglaterra, hoy ejerce como neurocirujano en un Hospital de Londres(6)
-----------
A lo largo de mi vida como médico itinerante tuve la oportunidad y una envidiada regalía de conocer con suficiencia mi bella y vasta patria. Con sus irisados bosques, extensas praderas; sus extensos y anchurosos ríos, la imponente y rigurosa pre-cordillera… las espumantes cascadas. Y toda esa magnificencia bajo el amparo del celeste y diáfano cielo de esta querida tierra.
Conocí entonces el sentir, el pensar y también el sufrir de muchos de mis conciudadanos que habitan extensas regiones del país, muchas de ellas alejadas y hasta marginadas de la sociedad. Ello me permitió acumular aleccionadoras vivencias vinculadas con los viejos pesares que, como pueblos, siguen arrastrando todavía. El aislamiento, la carencia educativa, la alimentación y nutrición deficientes, la vivienda precaria, los ingresos insuficientes, la escasa llegada sanitaria, etcétera. Tengo aún presente el breve diálogo mantenido con aborígenes ´¨ wichi ¨ de una olvidada comarca de la provincia de Formosa, donde trabajé durante meses como médico rural.

  • - Aquí nadie viene para escucharnos- dijo medio desconfiado el líder del grupo indígena.
  • - Y cuando vienen - continuó diciendo - nos sacan fotografías, nos regalan leche en lata, a veces ropa y zapatillas y después se van; y no vuelven más- Pero nosotros seguimos mal de aquí y aquí (señalando varios sectores de su cuerpo)
  • - Entonces, terminó preguntando: ¿Para qué vino Usted, paisano?

   A pesar de la justificada desconfianza, logré quedarme con otros colegas para realizar, hasta donde fue posible, un relevamiento epidemiológico que permitiera un diagnóstico de situación sanitaria de aquella población. Era la primera vez que se acercaba una misión sanitaria con seriedad. La primera vez que un médico, con verdadero sentido humanitario, se ocupaba de ellos.
Para sorpresa nuestra tuvimos que ocuparnos, además de sus padecimientos físicos, también de sus reclamos sociales. Hubo que aprender parte de las costumbres y folclore para conquistar su confianza. Así, conseguimos que utilizaran la letrina, quitarles los piojos y enseñar a las parturientas los primeros cuidados del recién nacido. También la utilidad de labrar la pequeña chacra. Hasta fuimos el paño de lágrimas en sus míticas penas; y cuando morían les enseñamos cómo debían enterrar a sus seres queridos. En todas esas cosas tuvimos que ocuparnos. Porque ese grupo humano postergado y desdeñado era tan argentino como nosotros. Acaso más que nosotros porque estaba impregnado con ese aroma a palo santo que solo surge de la pachamama. La tierra de ellos. Su legítima patria!
Como argentino y como médico tuve así la oportunidad de conocer y apreciar a esa humanidad sufriente que, como otras tantas vigentes aún en la Argentina de hoy, necesitan del ineludible compromiso ciudadano para redimirlas e integrarlas a la comunidad civilizada. Por cierto que lo sucedido fue hace tiempo, pero desde entonces sigo preguntándome: En aquellas regiones de nuestro suelo donde persiste el difícil acceso y la marginación y decadencia sociales alientan el constante riesgo sanitario, ¿llega con igual eficiencia y adecuada cobertura profesional una básica asistencia sanitaria? Y, además, ¿sería oportuno alentar la formación de un modelo de médico generalista abocado al ejercicio de una medicina integrada?
Situado en esta propuesta de presente y de futuro, y frente a la realidad sanitaria por la que transitamos, el joven postulante al magno sacerdocio  médico tendrá igual derecho a preguntarse ¿hacia dónde debería orientar mi vocación en el ejercicio de la medicina?; ¿me sentiría realizado en mi tarea específica asistiendo al padecimiento apenas físico del individuo?; y lo más preocupante para el hoy por el que transitamos: ¿Qué espera de mi la sociedad?
Las acertadas respuestas a tamañas interpelaciones exigen la previa distinción de los niveles a que se llega con la práctica médica. Ellos son:
- 1) El médico corriente trata la enfermedad. El alcance de su ejercicio es a través del uso de la semiótica médica que abarca el examen físico, la analítica clínica y el recurso imagenológico. Suficiente es llegar aquí a un diagnóstico, proponer una terapéutica adecuada y fijar las medidas preventivas del caso. En consecuencia, el alcance de su tarea profesional es abarcativa del ¨ sujeto orgánico ¨
- 2) Está el médico que viste su guardapolvo blanco con sensitiva actitud profesional y considera al paciente como un ente tridimensional. Su ética profesional lo orienta a enfocar el padecimiento orgánico, psíquico y anímico del sujeto. No es necesario redundar aquí sobre la incomprensible burocracia del poder sanitario actual que torna cada vez más difícil este enfoque plurivalente y caritativo de la praxis médica. Por lo menos contrarresta a esta despótica postura el apoyo que en forma constante brinda, a la loable conducta médica, la definición universal de la Organización Mundial, a la cual ya se ha hecho referencia.
- 3) Existe un mejor médico. Es aquel que trata al sujeto como parte de su comunidad. Considera al paciente en función de su medio ambiente. Representa, así, el legítimo sacerdocio médico pues encara el mal del sujeto dentro de su contexto social.
De acuerdo con el interesante estudio sobre la personalidad, realizado por Jean Claude Filloux (7) y vinculado con los determinantes constitucionales y la influencia del medio ambiente, el autor define a ¨ Natura¨ como la naturaleza total del sujeto- es decir lo innato -, y ¨ Nurtura ¨ todo aquello que lo rodea y  vincula con el medio ambiente.- De forma tal que así como el individuo tiene opciones para modificar su entorno ecológico, de igual forma el medio ambiente ejerce influencias sobre él creando una personalidad que puede definir su conducta futura. En términos de salud ello significa que el ser humano en su interacción con ¨ Nurtura ¨ y desde su condición prenatal puede exponerse a diferentes influencias climáticas, nutricionales, socioculturales, de comunicación, etc. que lo exponen al riesgo de enfermar.
Si bien la prueba que vincula a los factores climáticos como determinantes de patologías orgánicas todavía está sub judice , el eminente ecólogo, médico y bacteriólogo René Dubos sostiene, por ejemplo, que ¨ el frío, el calor y la humedad influyen naturalmente sobre la salud y la enfermedad de muchas y variadas maneras…¨ (8). Frente a esta reflexión y más allá de forzar a una dialéctica especulativa cabe preguntar: ¿desde el punto de vista de una medicina basada en una concepción holística de los hechos naturales, este aporte al conocimiento no asegura acaso un diagnóstico de situación – en términos de salud-enfermedad.- mucho más criterioso que considerar al sujeto-objeto en forma aislada?
Expuestos así los hechos y brindadas las opciones, le cabe al médico elegir.¿cuál es en realidad su caudal de conocimientos, empatía y predisposición para enfocar o, más aún,  para abrazar el digno y honorable ejercicio de la medicina?
En verdad sólo su conciencia le responderá, pero a la postre no hay duda que será la incorruptible vocación su necesaria y fiel compañera.
En un acápite de su interesante y realista artículo, los doctores Leopoldo Kulesz y Daniel Flichtentrei mencionan: ¨ La incertidumbre de lo desconocido y la zozobra ante el dudoso futuro. Naturalmente, entonces, aparece la figura del maestro ¨ (9). Una acertada asociación de los autores que buscan, en el ejemplo citado, el milagro catalizador que permita encontrar el camino seguro. Sin embargo, me pregunto si la luminosa figura del maestro se encuentra siempre presente. A propósito me viene a la memoria una emotiva vivencia que me tuvo como observador allá por la década del ‘ 60 cuando ingresé, por primera vez, a la imponente Facultad de Medicina de la Universidad de Sao Paulo, Brasil. Fuerte fue mi impresión al observar en el hall central, estampadas en sus paredes, las figuras de los ilustres y preclaros profesores que encumbraron esa prestigiosa casa de estudios. Agrego, con orgullo, la misma donde tuve el privilegio de ser su becario de posgrado. Estaba claro que, día tras día, toda persona que ingresaba a dicha facultad tenía frente a sus ojos un digno y gigante álbum científico. Porque de esa forma y cotidianamente esos eruditos recibían el homenaje de quienes con apenas elevar sus miradas brindaban, a su eterno silencio, el merecido homenaje.
Por supuesto que no ha ofrecido siempre el mismo espectáculo nuestra querida casa de estudios. Con frecuencia su frontispicio y hall de entrada han sido vapuleados con pancartas pintarrajeadas con múltiples aforismos, advertencias, citas y fórmulas electorales salvadoras que obstruían el acceso a sus dependencias. Si bien muchos de los preclaros maestros de nuestra medicina se hallan expuestos en la marmolada galería del primer piso de la facultad, son también muchas las ausencias.
Salvo el recuerdo de algunos médicos brillantes que dejaron su prístino discurso hipocrático y una honorable actitud de vida, debemos admitir que las nuevas generaciones poco conocen de la vida y obra de aquellos genuinos pioneros y mentores de ejemplares capítulos de la historia de nuestra medicina. Sin embargo, ¿Hasta dónde existen diálogos de reflexión en torno a la vida y al legado científico dejado por muchos de ellos?¿ Para qué sirve hacerlo? Al respecto creo atinado subrayar que no sólo sirve como bagaje histórico y cultural. Sirve hacerlo porque en sus magnas obras han quedado seguramente mojones altamente instructivos y humanistas, testimonios exultantes de sus próbidas existencias. No debemos olvidar que las generaciones que les suceden representan la necesaria posta del recambio científico, único argumento para aspirar a un merecido progreso científico y cultural. En definitiva, si no sabemos quienes fueron los que nos precedieron, cómo pretendemos, entonces, ser sus continuadores?
……………………………………

   Atento a ciertos acontecimientos ecológicos inesperados que se vienen sucediendo en regiones de nuestro país con persistente riesgo sanitario, se hace necesario estimular la formación del recurso humano en medicina asistencial con un diferente perfil del operador en salud. En tal situación: ¿Cuál es el perfil de médico que el estado necesita para neutralizar tal emergencia sanitaria?
Referiré a continuación la propuesta que generó la formación de médicos capacitados para resolver y prevenir la enfermedad, y a la vez, promover la salud a nivel comunitario. El objetivo principal señalaba la necesidad de desarrollar fortalezas y habilidades que permitieran aplicar procedimientos y técnicas acertadas en todos aquellos niveles de complejidad sanitaria que
demandase el área operativa.
¿Cómo surgió la idea?
Corría el año 1991. Acababa yo de regresar de Perú donde había estado trabajando en la impensada y asoladora epidemia de cólera, junto a mis colegas infectólogos del hospital Muñiz, apoyando la ardua y penosa tarea que les cupo a los colegas del país hermano. Describir tamaña y trágica experiencia excede el motivo del presente artículo. Sólo deseo expresar la sensación de tremenda impotencia experimentada frente a ese descalabro epidemiológico donde, en pocas horas, las muertes se sucedían por centenares dejando el macabro espectáculo de filas de cadáveres bajo cobertizos improvisados, mostrando sus resecas y casi momificadas figuras, producto de la abrupta deshidratación ocasionada por la imparable ¨ canilla colérica ¨, capaz de expoliar más de un litro fecal por deposición y dejando al paciente sumido en un colapso irreversible. Quedó así y para siempre estampado en mi memoria de clínico el trágico semblante vibriónico al que llamé ¨ la facies sumida del cólera ¨, que exhibía los ojos hundidos y casi perdidos en las cuencas orbitarias. Como si la cara de la muerte se anticipara, irónica, cubriendo el desfalleciente hálito de vida.
Con tamaña experiencia y presintiendo que el flagelado ¨ vibrium cholerae ¨ podría ingresar de incógnito al país, consolidé las bases para una propuesta tendiente a la formación del recurso humano en el primer nivel de asistencia sanitaria. La misma se hallaba justificada debido a la imperiosa necesidad de adiestrar a médicos generalistas en aquellas regiones del noroeste argentino, en constante riesgo sanitario y frente a la posibilidad de ingreso del cólera al país, vehiculizado por los corredores hídricos contaminados procedentes de Perú y Bolivia.
Inspirado en la declaración de Alma Ata ( Kazajstán-URSS),(1978) (10) que estimulaba la necesidad de una asistencia sanitaria básica, verdaderamente rastreadora, y afirmada en ¨métodos y tecnología prácticos, científicamente fundados y socialmente aceptables…¨ propuse que la formación de dicho recurso fuese debidamente consolida e institucionalizada
Fue así como el 21 de septiembre de 1993 fue creada la Comisión para el Estudio de la Patología Regional (CEPRA) cuyo objetivo primordial era estimular el desarrollo de la Atención Primaria de la Salud (APS), y fijando como marco operativo el área ecológica del noroeste de la Argentina, allí donde la geografía médica se hallaba en constante alerta sanitario (11)
Tal como lo había previsto, el cólera debutó en la provincia de Salta a fines del ‘ 91, acometiendo con su característica violencia a las pobrísimas regiónes de Santa María y Santa Victoria Este, y más tarde a la localidad de  
Salvador Mazza, comarcas situadas en el extremo norte de la citada provincia. Pero a decir verdad el ecosistema noroestino también representaba un cómodo habitat de otras endemias regionales – tuberculosis, leishmaniasis, leptospirosis, hantavirus, tripanosomiasis cruzi , desnutrición , enteroparasitosis, paludismo, bocio endémico, hidroarsenicismo crónico endémico, dengue -poco tiempo después - , sobre las cuales era primordial ampliar la eficiente cobertura sanitaria en cantidad y en calidad de servicios.
En el mes de octubre de 1994, comenzó su entrenamiento de campo el primer contingente de Médicos Residentes en APS con sede operativa en el hospital Regional ¨Joaquín Castellanos¨, sito en el departamento de General Güemes, provincia de Salta. Ingresaron a la residencia, con duración estipulada en tres años, siete médicos generalistas.
¿Cuál era el perfil de estos primeros candidatos? ¿Por qué decidieron ser los protagonistas de ese novedoso enfoque de la medicina asistencial?
La entrevista personal evidenció que todos ellos pertenecían a familias de recursos económicos aceptables; ninguno con profesionales de la salud en su contexto familiar. Era llamativa su vocación de servicio la cual no se hallaba satisfecha debido a que la opción laboral les ofrecía apenas guardias semanales en instituciones sanitarias privadas, por demás opresivas y sin posibilidades de augurarles un crecimiento profesional. Además, veían trabadas sus posibilidades de acceder a unidades asistenciales y académicas concentradas en hospitales regionales. Algunos apenas tenían acceso a centros de salud periféricos.
Además, dicha entrevista permitió evidenciar la notoria predisposición de estos jóvenes hacia las patologías de la primera infancia, las cuales se hallaban notoriamente identificadas en el marco de referencia de la pobreza y la desnutrición. De acuerdo con sus propias palabras ¨…eran comunes de encontrar en los ranchos olvidados y alejados de los centros poblados ¨
Como médicos y ciudadanos noroestinos, sus máximas preocupaciones se centraban en los penosos padecimientos socio-económicos y culturales, como el etilismo, la violencia familiar y la precoz maternidad en las adolescentes, de acuciante incremento en la región del Noroeste Argentino.
Finalmente, era unánime el deseo de estos jóvenes por mejorar los conocimientos adquiridos en la universidad, de forma tal que les permitiese afianzarse como profesionales y alcanzar una digna calidad de vida.
De esa forma y ante nosotros, jurado signatario de aquella primera selección de médicos residentes de medicina general con especialización en atención primaria, se congregaba un pequeño y entusiasta grupo de noveles médicos procedentes de las provincias de Tucumán, Jujuy y Salta, dispuesto al aprendizaje y ejercicio de una medicina abierta a la comunidad. Es decir, una medicina basada en el primer nivel de contacto con los individuos, las familias y los vínculos comunitarios con el enfoque de una ¨ doctrina apeseísta ¨. Como justo reconocimiento debo mencionar aquí, que fue precisamente en el Noroeste de la Argentina, identificado por un ecosistema como fuera ya señalado en continuo riesgo sanitario y alentado sobre todo por el complejo patogénico del paludismo endémico, donde el eminente y casi olvidado médico ruralista Carlos Alberto Alvarado elaboró en el año 1966 – doce años antes de la proclama de Alma Ata! – un Programa de Salud Rural basado en premisas que aún hoy sostienen la doctrina de la atención primaria(12) En mi opinión, ese magnífico proyecto que permitió controlar el paludismo regional endémico en el área noroestina, constituyó la genuina simiente de la futura disciplina y la savia inspiradora de nuestro accionar como médicos de terreno . Su estrategia se apoyaba en los axiomas siguientes:

  • El problema de la salud existía donde estaban las personas.
  • El servicio de salud debía ser accesible a toda la población
  • Con acciones simples y básicas se podía evitar gran parte de las enfermedades y muertes.
  • Debía darse participación a la gente. Con este criterio resultaba útil capacitar a un ¨ agente sanitario ¨ (13) salido de la propia comunidad. Hoy día es él quien continúa realizando las acciones básicas de prevención y promoción de la salud
  • Toda acción sanitaria significaba utilizar recursos públicos. En consecuencia debía mostrar resultados. Por ejemplo, la disminución de la morbimortalidad por una determinada causa.
  • La cobertura sanitaria de la población debía ser total. La protección parcial se consideraba injusta, éticamente inadmisible, económicamente ineficiente y epidemiológicamente inútil.
  • No debían existir barreras geográficas, culturales o económicas que impidieran el acceso a las acciones curativas, preventivas o de rehabilitación de la salud.
  • El estado era, por fin,  el responsable de la salud de la gente.

¿Cuáles fueron, entonces, los pilares esenciales que sustentaron el programa de salud rural de Carlos Alvarado? :

  • 1) El rastreo e identificación del padecimiento debía realizarse en el mismo escenario donde acontecía el suceso sanitario.
  • 2) La asistencia médica debía ser igualitaria para toda la población
  • 3) La atención primaria de la enfermedad y de la salud debía llegar, en forma equitativa, a todos los rincones del país.
  • 4) Dentro de la estructura de la APS, la figura del agente sanitario representaba una virtual posta sanitaria, esencial para concretar las acciones de rastreo epidemiológico; además como apoyo a las acciones curativas, preventivas y de rehabilitación.

   Fue así como siete comprometidos profesionales iniciaron la aventura apeseísta. Una novedosa propuesta encauzada a la asistencia del individuo, la familia y la comunidad e inspirada en las pioneras enseñanzas que, desde la perspectiva de la salud rural, nos legara ese gran epidemiólogo de terreno que fue Carlos Alberto Alvarado.
-------------------------------------------
Menciono a continuación la metodología de aprendizaje aplicada durante los tres años de la residencia médica en atención primaria. La misma fue dividida en tres áreas básicas de conocimientos con desarrollo simultáneo:

  • Área asistencial: Rotaciones por las cuatro Clínicas Básicas (Médica, Quirúrgica, Pediatría y Tocoginecología ) y las Especialidades Críticas (Neurología, Traumatología, Urología, Emergentología)
  •  Área de Salud Pública: Administración, Epidemiología, Estadística, Disciplinas orientadas al trabajo sobre terreno (Rondas Sanitarias; tareas en Puestos de Salud )
  • Área de Atención Primaria de la Salud: Entrenamiento basado en el trabajo en terreno y con la comunidad, meollo donde deben converger todas las fortalezas y destrezas del médico residente para no divorciarlo de la realidad

   En su condición de esenciales e irreemplazables operarios de la salud en terreno, estos profesionales se abocaron a estas principales actividades:

  • Prácticas Asistenciales, orientadas al diagnóstico de las enfermedades, propuestas terapéuticas, enfoque de los pacientes desnutridos, cumplimiento de los programas de inmunización, abastecimiento de medicamentos, detección de la tuberculosis, ETS, e infección por HIV.
  • Prácticas de Promoción y Prevención, dirigidas al control prenatal, del niño sano, control del recién nacido, toma de PAP, planificación familiar, charlas educativas, comportamiento sexual y procreación responsable, detección precoz del cáncer del cuello uterino.
  • Vigilancia Epidemiológica de las patologías infecciosas agudas: respiratorias altas, diarreicas, transmisibles, crónicas (censo de pacientes con diabetes, hipertensión, mal de Chagas, tuberculosis y enfermedades por transmisión sexual)
  • Administración del Servicio de APS
  • Educación Sanitaria, en cada consulta médica y, fundamentalmente, en coordinación con el agente sanitario y el supervisor social.

   Por fin y al cabo de tres años de ímproba lucha, seis de los siete profesionales egresaron como médicos apeseístas. Tras ellos vinieron otros para impregnarse con igual doctrina. Hoy, luego de diecisiete años (2011) de actividad de la Residencia en Medicina General con especialización en Atención Primaria de la Salud (R.E.M.G.A.P.S.), cumplieron su residencia 68 médicos generalistas. En su mayoría fueron absorbidos por el sistema de salud provincial (Salta, Tucumán y Jujuy) en tareas vinculadas con la medicina comunitaria. Cabe destacar que 6 de los formados en esta disciplina fueron becados para incorporarse al Plan de Médicos Comunitarios (14)
La tarea de formar ese imprescindible recurso humano en salud fue sin duda ardua, no pocas veces trabada por la desidia incomprensible interpuesta por la infaltable burocracia de turno. Pero ninguno se amilanó. Una vez más el sabio axioma del filósofo racionalista holandés del siglo XVII, Benedict  de Spinoza se cumplió: ¨ Solo se llega a la excelencia por el camino de la dificultad ¨
Pero también preocupaba – y no cabe ocultarlo- la deficiente formación de pregrado que poseían los médicos que accedían a la residencia, circunstancia que entorpecía el cumplimiento del programa de actividades específicas en APS . Además, existieron otros imponderables que dificultaron el desarrollo curricular: los escasos recursos financieros, las tareas administrativas no articuladas adecuadamente, la dificultad para acceder al material bibliográfico particularmente referido a Internet, por falta de conexión propia, y la dificultad de comunicación con centros de producción de material científico.
En definitiva, la Residencia Médica en APS ha logrado conformar .un arquetipo de profesional para la salud con las siguientes fortalezas:

  • Adecuada formación interdisciplinaria, abarcadora de la medicina general, la salud pública y la socio-antropología.
  • Capacidad para liderar equipos de salud, dentro del ámbito de la atención primaria.
  • Capacitación suficiente para transformarse en educador sanitario.

   Importa destacar que la óptima capacitación del Médico Apeseísta lo ha jerarquizado para evaluar, proponer y elaborar un proyecto de desarrollo sustentable basado en los parámetros siguientes:

  • Indicadores de Educación (Alfabetismo)
  • Indicadores y Cobertura en Salud
  • Indicadores de Producción (Mini emprendimientos para mejorar la calidad de vida)
  • Necesidades Básicas Insatisfechas (tipo de vivienda, provisión de agua potable, disposición de excretas, escolaridad del grupo Infantil, ingresos del jefe de familia)
  • Composición del Grupo Familiar
  • Mapa Geográfico de riesgo sanitario
  • Presencia de las noxas transmisibles
  • Presencia de Reservorios y Vectores potenciales.
  • Población susceptible

    A modo de colofón surge esta pregunta: ¿Para la realidad sanitaria que soporta el país, vale el esfuerzo de transformar a un médico generalista en un profesional de la salud con realidad sociográfica? Creo que sí. Porque este modelo personifica a un calificado operario de la salud con destreza interdisciplinaria que lo amerita para llegar donde vive la gente; conocer su entorno ecológico e identificar problemas y necesidades. Sentirse además competente para brindar soluciones. Un médico apto para ejercer esta disciplina resulta también idóneo para educar a la comunidad.
Ajustada la reflexión del Dr. Alberto Agrest (15) cuando alude al médico de APS: ¨…y una de sus primeras funciones es educar a la comunidad para que lo considere como primera fuente de información con respecto a las condiciones que, para ser interpretadas y corregidas, requieren del conocimiento médico ¨ Y en otro párrafo de su obra dice: ¨…además, debe ver a su paciente no solo como individuo, sino también como un emergente en el problema de salud de la comunidad, prestando atención a la posibilidad de que su afección sea expresión de condiciones infecciosas o tóxicas del medio ambiente ¨ Y su idea final que expresa: ¨ El médico de APS es un factor esencial en el mantenimiento de la salud y la prevención primaria ¨ , y ¨…mediante su actividad docente con sus pacientes y la comunidad en general ¨
Por ser médico con un ya largo transitar, me atrevería a decir que, dentro de su ecosistema de vida, el sujeto no es culpable único y total de un padecimiento. Si como asevera Thomas Anz, ¨ la salud y la enfermedad dependen de la higiene medioambiental ¨ (16),y de acuerdo con Hans Schaefer : ¨ la salud en una sociedad siempre supone que las personas se relacionan entre sí de forma saludable ¨, entonces, ¨… la enfermedad, por el contrario, sería la consecuencia de conductas sociales inadecuadas ¨ (17).
En consecuencia, toda actitud tendiente a lograr la cura o el mantenimiento de un aceptable estado de salud, dependerá de la oportuna y efectiva eliminación de aquellas formas de conducta y tendencias sociales viciadas que actúan como nutrientes de enfermedad. De esta forma parece claro que ella siempre tiene algo que ver con la cultura de un pueblo. A propósito, vale como ejemplo el testimonio inexcusable de la emergencia de brotes de leptospirosis, acaecidos en sendas regiones de nuestro país, tras copiosas lluvias que acometieron sobre poblaciones socialmente carenciadas, con basurales abandonados en superficie, viviendas precarias y presencia de abundantes roedores. En este sentido quién puede negar que la Naturaleza, como sostiene Schaefer, ¨ sanciona con la enfermedad todo aquello que contradiga su voluntad…¨ (18)
Decía el reconocido médico de Lausanne, Simon Andre Tissot (1770)
¨ cuando ajustamos nuestras necesidades a sus preceptos, la Naturaleza nos recompensa con un cuerpo fuerte y sano ¨ (19). De esta manera el Dr. Tissot justificaba ¨ las costumbres de la vida campesina ¨ que la propia Naturaleza, según él, había prescripto.
Frente a esta constelación multifactorial que identifica la salud y la enfermedad, en la medida que una sociedad normativa evoluciona - decía Michael Foucault - ¨ la Medicina, ciencia de lo normal y lo patológico, se convierte en la reina de todas las ciencias ¨ (20). Más que deseable sería, entonces, vislumbrar un nuevo modelo de médico cuya destreza metodológica y su fortaleza en el accionar le permitiese asumir el merecido protagonismo de un ilustrado delfín.
…Por mi parte, me sentiría muy reconfortado si en un futuro no muy lejano pudiese asistir al surgimiento del ambicioso paradigma de una medicina integrada. El otrora esforzado operario transformado ahora en un avezado artesano de la salud. Entonces, con el fuerte apretón de manos que simboliza la posta del digno ideal asclepiano, le diría con esperanzada emoción: joven colega, rescate del pasado lo que él encierra como vital herencia, pero también procure tomar del futuro todo aquello que encierra de inconmensurable promesa. Se sentirá así orgulloso de regar con su obra el inagotable jardín del conocimiento humano.

--------------------------

Notas y Referencias Bibliográficas:

1 – Adaptado del artículo publicado en el texto ¨¿ Por qué ser médico hoy?. Puentes entre la formación y la práctica de la medicina. Editorial Libros del Zorzal, 2009 : pags:.151 -176. Buenos Aires Argentina.

2 - Pose, C.,¨ La filosofía de Zubiri y la ética de la responsabilidad ¨ , ponencia presentada en la Fundación X Zubiri de Madrid, en el curso académico 2007´08.

3 - Zubiri X (1991) Inteligencia y Realidad, Alianza Editorial Madrid, págs. 69 y ss.

4 - Arlt, R. (2007), ¨Aguafuertes Porteñas ¨, Biblioteca Clásica y Contemporánea, pág.94, Editorial Losada.

5 - Poniatowska, Elena (2003), ¨El Dolor y la Muerte ¨, Artículo Periodístico, Revista Dolor Clínica y Terapia, vol. 1, Nº 12.

6 – Correspondió al periodo  que transitó desde 1980 hasta 1995, lapso en el cual  me desempeñé como Profesor Titular de Parasitología Médica de la Facultad de Medicina dependiente de la Universidad del Salvador, al inicio durante el Decanato del Profesor Dr. Raúl Garbugino y, posteriormente, durante el Decanato del Profesor Dr. Julio Gonzalez Montaner.

7 - Filloux J C (1969)¨La Personalidad ¨, Capítulo II, pág.19, Editorial Universitaria de Buenos Aires.

8 - Dubos, René (1975), ¨El Hombre en Adaptación ¨Capítulo VII, pág. 61, Fondo de Cultura Económica, México.

9 – Kulesz, L, Flichtentrei D.( 2009), ¨Por qué ser médico hoy ¨, artículo leído el 20 de febrero del 2009, perteneciente a la Editorial "Libros del Zorzal".

10 - Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de la Salud, Alma Ata, Kazajstán, Rusia, 6- 12 de diciembre de 1978.

11 –Dicha Comisión fue creada e institucionalizada con el aval de cuatro signatarios: La Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires; La Secretaría de Ciencia y Técnica de la Nación; La Facultad de Medicina de la UBA y el Ministerio de Salud de la Nación. La primera camada de Residentes en Atención Primaria de la Salud, elegida por concurso, inició su tarea en octubre de 1994 con asiento operacional en el Hospital Regional  "Joaquín Castellanos" en la localidad de Güemes, distante 58 Km, de la ciudad de Salta.

12 - Martino, O. ¨ Carlos Alberto Alvarado, Avezado Epidemiólogo¨ (2004), Boletín de la Academia Nacional de Medicina, 82(2), 227-234

13 – Este  operario de la salud constituye el nexo cotidiano y esencial entre el reclamo de la comunidad a su cargo y el médico apeseista en
compañía de la enfermera comunitaria y la asistente asocial.

14 – Desde el año 2003 al 2011, dos Médicos Residentes de tercer año cumplieron con rotaciones, entre cuatro y doce semanas, en diferentes unidades académicas – Pediatría, Patología Regional, Medicina Tropical, Zoopatología Médica, Dermatología, HIV-SIDA, - en el
Hospital de Enfermedades Infecciosas ¨Francisco J Muñiz ¨ y en el Hospital ¨ Baldomero Sommer¨ destinado a la asistencia integral del
paciente con la enfermedad de Hansen. Además, durante los años 2010, 2011 y 2012, dos Residentes obtuvieron becas de capacitación
en Medicina Tropical, disciplina dictada por el Núcleo de Medicina Tropical, en la Universidad de Brasilia. Las mismas fueron otorgadas
por la Fundación Roemmers.

15 - Agrest, Alberto,(2008), ¨ Ser médico ayer, hoy y mañana ¨ Capítulo II: Ser Médico Hoy,¨ pags. 53-76. Libros del Zorzal, Buenos Aires.

16 - Anz, Thomas (1989) ¨Argumentos Médicos e Historias Clínicas para la Legitimación e Institución de Normas Sociales ¨,págs. 29-45. En ¨Literatura, Cultura y Enfermedad ¨, Espacios del Saber (2006), Editorial Paidos, Buenos Aires.

17 – Hans Schaefer , citado por Ezequiel Castillo Solano en "La salud que los hombres anhelan" http://www.sjsocial.org/crt/articulos/766Castillo.htm

18 – Schaefer , H ¨Salud ¨ en SM., Herder. Barcelona 1976; pags.: 190-196.

19 -   Tissot, Simon André (1770),´De la santé des gens de lettres, Ginebra: Slatkine, 2000.

 20 -   Foucault, Michael, citado por Thomas Anz,  pág. 29.

Bibliografía Complementaria:

  • Ministerio de Salud Pública de Salta, (1997), "Programa de Atención Primaria de la Salud: Manual del Agente Sanitario", Tomo I y II     …OMS/UNICEF (1978) ¨Atención Primaria de la Salud. Informe de la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de la Salud, Alma Ata,Ginebra. Organización Mundial de la Salud, (Serie ¨Salud para Todos", Nº 1).
  •  Kroeger, Axel et. al.,(1992) "Atención Primaria de la Salud, Principios y Métodos" OPS/OMS, Editorial Pax México.
  •   Durana, Inés et. al. (1984), "Estrategias de Enseñanza AOPS/OMS,  México. Aprendizaje en la Atención Primaria".
 
 
LAS ÚLTIMAS PALABRAS QUE SE ATRIBUYEN AL  GENERAL MANUEL BELGRANO
Exposición pronunciada en la Academia Nacional de Medicina el 2 de julio de 2013

Es un honor haber sido invitado a disertar desde esta prestigiosa tribuna de la Academia Nacional de Medicina. Por ello estoy agradecido al señor Académico Dr Fortunato Benaim, que es quien me formuló la invitación.

El día de hoy cae a horcajadas entre el 20 de junio y el 9 de julio, por lo que considero adecuado el tema que voy a exponer, ya que tiene como temas centrales al general Manuel Belgrano y a la Patria.
El tema elegido para hoy es “Las últimas palabras que se atribuyen al general Manuel Belgrano”.

Recalco la palabra general. No lo hago por el hecho de ser yo coronel y haber prestado servicios en el Regimiento de Patricios, del cual Belgrano fue uno de sus primeros jefes.Lo hago porque Belgrano trascendió desde y por su condición de general.

No podemos dejar de reconocer que hizo muchas otras cosas, pero su trascendencia histórica fue lograda por su condición de general. Digo esto para enmendar el error histórico que cometieron nuestras autoridades cuando bautizaron al año pasado como “año del doctor Belgrano”. Belgrano nunca fue doctor.

LAS LARGAS NOCHES  DE JUNIO

Era el último día del otoño del año 1820 en Buenos Aires. Al día siguiente se produciría el solsticio de junio. Me permito recordar que el solsticio de junio es aquel momento del año en que el Sol alcanza su máxima posición boreal, con respecto al ecuador terrestre, el Sol alcanza el cenit a la hora del Ángelus sobre el Trópico de Cáncer.

El significado o interpretación de este fenómeno ha variado en las distintas culturas del mundo, pero la mayoría de ellas lo reconoce como un período de renovación y re-nacimiento.  El hecho es visto como la inversión del retroceso de la presencia solar en el cielo, por lo cual los conceptos de nacimiento o el renacimiento de los dioses solares han sido comunes y, con ello  el uso de calendarios cíclicos por las distintas culturas basados en el solsticio de invierno,  en el Hemisferio Sur, se ha celebrado el renacimiento del año en lo que se refiere a la vida-muerte-renacimiento de las deidades o nuevos comienzos.
En sudámerica, los pueblos originarios festejan el comienzo de su nuevo año, por ejemplo los pueblos andinos celebran el Inti Raymi (que en quechua significa “Fiesta del sol”). Esas noches eran las más largas  del año 20.

La noche por supuesto que había sido larga, pero también difícil en la casa de la calle Regidor Antonio Pirán en su cruce con Avenida del Rey, cercana al río y a pocos metros del Convento de Santo Domingo. El Convento, muy frecuentado por la familia que vivía en esa casa, se llama así en honor a Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de los Predicadores, que se conocen también como Dominicos.  Uno de sus discípulos en la orden fue la mente más brillante que haya tenido la iglesia: Santo Tomás de Aquino. También pertenecieron a la orden Santa Catalina de Siena, Fra. Angélico, Bartolomé de las Casas, San Martín de Porres, y Santa Rosa de Lima.

En la casa a que nos hemos referido, Belgrano había dormitado muy mal, tan mal, o peor que en las últimas noches. Su ventrículo izquierdo insuficiente para bombear la sangre que provenía de la circulación menor lo obligaba a dormir sentado, por la disnea, y su ventrículo derecho, también insuficiente, era el responsable del derrame pleural, la hepatomegalia congestiva, la ascitis y del edema que tenía en sus miembros inferiores (anasarca).

BELGRANO ESTABA MUY ENFERMO

Belgrano hacía tiempo que estaba enfermo,  la enfermedad lo tuvo a maltraer,  y finalmente lo venció.  Sus males se agravaron y el 11 de septiembre del año 19 debió entregar el mando al general Francisco Fernández de la Cruz y partir hacia Tucumán, con la esperanza de mejorar su salud. Cuando inició el regreso desde esa ciudad sus piernas estaban tan hinchadas y su estado de postración era tal, que cuando llegaban a alguna posta, sus ayudantes lo cargaban en hombros para bajarlo del carruaje y conducirlo a la cama.

Cuando el 1° de Octubre pasó por Santiago del Estero, le escribió al Gobierno: "Mi enfermedad se agrava manifestándose en la fatiga que me aqueja y en la hinchazón de las piernas y los pies", lo que  evidenciaba  la severa insuficiencia cardíaca que ya tenía.

Desde su llegada a Buenos Aires, pasó sus días sentado en un sillón, y la noche en vigilia, incorporado en su cama, porque no podía acostarse del todo.

Manuel ya sabía, cuando partió de Tucumán, unos meses antes, que venía a Buenos Aires a entregar aquí, en su casa paterna, su alma al Señor.  Lo sabía, y así se lo manifestó a don Manuel Antonio Castro, durante una visita que le realizó éste a mediados de junio: “Pensaba en la eternidad donde voy, y en la tierra querida que dejo, espero que los buenos ciudadanos trabajarán para remediar sus desgracias…”

BELGRANO ESTABA POBRE

Belgrano, además de gravemente enfermo, estaba pobre.  Estaba pobre, reducido a una extrema pobreza y al padecimiento de miserias increíbles.

En vísperas de su muerte, recibió la visita de su amigo José Celedonio Balbín, que le había proporcionado en Tucumán los medios para trasladarse a Buenos Aires, sin recabar de él ningún documento que comprobase la deuda.  Después de algunos momentos de conversación, le dijo: “Mi situación es cruel, mi estado de salud me impide montar a caballo para tomar parte en la defensa de Buenos Aires”. Siguió un intervalo de silencio y luego agregó: “Me hallo muy mal, duraré pocos días. Espero la muerte sin temor, pero llevo al sepulcro un sentimiento”.

Interrogado por Balbín, le contestó con tristeza: “Muero tan pobre, que no tengo con qué pagarle el dinero que usted me prestó, pero no lo perderá. El Gobierno me debe algunos miles de pesos de mis sueldos, y luego que el país se tranquilice se los pagarán a mi albacea, quien queda encargado de satisfacer la deuda”.

El día antes de morir, pidió a su hermana Juana que le alcanzase su reloj de oro que tenía colgado a la cabecera de la cama, el que le había sido obsequiado por el Rey Jorge III de Inglaterra. "Es todo cuanto tengo que dar a este hombre bueno y generoso", dijo dirigiéndose a su médico Joseph Redhead.

BELGRANO ESTABA DESENCANTADO

Estaba desencantado, a raíz de las humillaciones inflingidas por sus propios compatriotas, lo que genera la mayor indignación. Contaba don José Celedonio Balbín: De resultas de la revolución (la del Capitan Abraham González) se vio abandonado de todos el General Belgrano, nadie lo visitaba.

En medio de las trifulcas políticas el capitán Abraham González pretendió ponerle grilletes a las hinchadas piernas del general. La intervención del Dr. Redhead lo impidió.

En Córdoba al llegar a una posta de noche, Belgrano le dijo a su ayudante Helguera que llamara al maestro de postas para informarle de lo que necesitaría al día siguiente. El maestro de postas, con la mayor altanería le contestó: “Dígale Usted al Gral. Belgrano que si quiere hablar conmigo venga a mi cuarto que hay igual distancia”. El ayudante no quiso dar al General la desvergonzada contestación, por no disgustarlo.

LA PATRIA TAMBIÉN ESTABA ENFERMA COMO ÉL

La Patria también estaba, por esos días, enferma como él. Se esperaba un  ataque de los federales de Santa Fe, encabezados por Estanislao López, sobre Buenos Aires.

Miguel Estanislao Soler renunció a su comisión de general en Jefe de la fuerzas de la provincia de Buenos Aires y a su grado de Brigadier General.  Cuando se le aceptó la renuncia a Soler, éste dio su grito de sedición a través del Cabildo de Luján, y por éste se hizo proclamar Gobernador y Comandante de Armas.

El gobernador Ildefonso Ramos Mejía renunció, y dispuso que el bastón de mando fuese depositado en el Cabildo de Buenos Aires en carácter de Cabildo Gobernador.  El Cabildo, por su parte, se autodisolvió.

El 20 de junio fue el día más famoso de la Anarquía del año 20. En la historia argentina se denomina “el día de los tres gobernadores”  al día en que el poder ejecutivo de Buenos Aires fue ejercido simultáneamente por quienes se proclamaron a la vez gobernadores bonaerenses:  Ildefonso Ramos Mejía, Miguel Estanislao Soler y el propio Cabildo de Buenos Aires como cuerpo colegiado.

Algunos historiadores, no obstante, coinciden en que tal denominación es incorrecta en virtud del total vacío de poder que imperaba en tal instancia histórica ya que los tres autodenominados gobernadores no fueron reconocidos por la legislatura

LAS ÚLTIMAS PALABRAS DE BELGRANO

El 19 de junio, Belgrano le dio un beso a su hermana Juana para pagarle sus amorosos desvelos.  Al otro día, a las siete de la mañana,  rodeado de algunos amigos como Manuel de Castro y Celedonio Balbín, además de su hermana Juana y un fraile dominico que lo asistió en sus últimos momentos, expiró.

Lo hizo suspirando… ¡Ay, Patria mía!...

Quien reveló  que esas fueron sus últimas palabras fue el Dr D. Valentín Gómez. Lo hizo en el elogio fúnebre que pronunció el 29 de julio de 1821, en el momento de efectuarse las exequias. Lo dijo de la siguiente manera: “¡Desgraciada Patria mía! Exclama muchas veces, y entre los afectos de piedad hacia su Dios, y de compasión hacia su país exhala su alma…”

Esta expresión fue realizada  al año del fallecimiento del prócer, lo que significa que debe haber recogido la referencia de algunos de los testigos presenciales del fallecimiento.

Llama la atención que D. Valentín Gómez coloca en primer término la palabra “desgraciada” y no el “ay”; pero esto es explicable porque al decir que lo exclama varias veces es probable que lo haya dicho de una u otra forma.

Por su parte, José Joaquín Araujo le envió una carta al hermano sacerdote del prócer, el  Dr D. Domingo Estanislao Belgrano,  con fecha 17 de mayo de 1822, cuyo original se encuentra en el Archivo Mitre, con la que le hace llegar el proyecto de una medalla diseñada para inmortalizar la memoria de Manuel Belgrano. En la descripción de dicho proyecto de  medalla dice: en el anverso: una leyenda y el busto de Belgrano, y en el reverso: la figura de una mujer que representa a Buenos Aires, llorando la pérdida de su general e hijo favorito, y exclamando las mismas palabras con que él se lamentaba antes de su muerte: ¡Ay Patria mía!

Esta descripción fue hecha a sólo dos años del fallecimiento y por lo tanto también con los testigos presenciales vivos. Por otra parte, su hermano sacerdote estaba en permanente contacto con Belgrano, su hermana Juana y los demás testigos presenciales del fallecimiento y no podría haber permitido una tergiversación de los hechos.

¡AY PATRIA MÍA!

Rescato entonces el ¡Ay Patria mía!  Las rescato por su dramática y profética actualidad. Las rescato porque el último aliento lo utilizó Manuel Belgrano para referirse a su Patria. Las rescato porque ya ninguno de nuestros dirigentes hacen referencia a la Patria, y como contrapartida, tampoco ninguno de nosotros ni de nuestros conciudadanos reconoce en nuestros dirigentes a un patriota.

Me parece adecuado el momento para referirme al  ¡Ay Patria mía!  Frase póstuma, tan breve, pero tan profunda.

Breve porque contiene sólo tres palabras. Profunda porque la palabra central, el núcleo de la oración, es Patria, las otras dos palabras, la primera y la última sólo sirven para darle contexto al vocablo Patria.

La primera palabra expresa un  sentimiento de queja, por la circunstancia. La última palabra indica posesión, es un pronombre posesivo que  expresa a cuál Patria se refiere.

No hay duda que las tres palabras constituyen una síntesis del sentir del prócer.

Por lo dicho, analizar las últimas palabras  de Belgrano conduce centralmente a buscar el significado de la palabra Patria, Me voy a extender entonces en el desarrollo de lo que significa la Patria.

EL VOCABLO PATRIA

Cabe destacar que Patria es un concepto eminentemente latino.

El vocablo "Patria" nos remonta a la cultura romana. La patria, tierra de los antepasados o padres, tenía un origen mítico. Era una donación de los dioses.

La palabra Patria, deriva de un vocablo netamente masculino, del latín patrĭa, patris, tierra paterna > pater, padre.

Patria etimológicamente está ligada con la palabra PATER, y pater es origen.

Sin embargo, desde el punto de vista puramente gramatical, el término “La Patria” es un  sustantivo femenino. Los artistas que han   intentado representarla, lo han hecho dándole imagen de mujer. No obstante, que como hemos señalado, el término “La Patria” es un sustantivo femenino, hay quienes, desde posiciones extremas se han animado a introducir el vocablo “Matria”.

El término matria ha sido utilizado por escritoras como Virginia Wolf e Isabel Allende; que con  ello han querido representar la reconstrucción del término patria hacia un costado más feminista  aún. Este término fue también utilizado por Miguel de Unamuno, quien lo usó para referirse a la matria vasca. Y en derecho, alguna corte se ha atrevido a hablar de la “matria potestad”.

Y se ha llegado a introducir el neologismo “fratría”.

EL CONCEPTO DE PATRIA

La patria es: un concepto metafísico, un concepto cultural, y un concepto espiritual.

LA CARACTERÍSTICA METAFÍSICA DEL CONCEPTO DE PATRIA

Tengo la costumbre de integrar mis exposiciones con imágenes, por aquello de que una imagen vale más que mil palabras.  Pero también hay casos en que lo inverso también es cierto, son casos en que una palabra vale más que mil imágenes.

Esos casos se dan cuando se  aborda un  tema metafísico. Dos son las palabras que más se adecuan para citarlas como ejemplo: Dios, para los que creemos en él y Patria, para los que creemos en ella.

Estos conceptos van más allá de que haya símbolos para representarlos o elementos concretos que nos hagan sentir su presencia. En rigor de verdad no hay manera de dar una imagen de ellos, ni el genio tan grande de Miguel Angel al pintar el techo de la Capilla Sixtina  pudo darnos una idea de la imagen de Dios. El anciano que pintó Miguel Angel dándole la vida a Adán, apenas es un símbolo de Dios.

Como todo concepto metafísico, no se puede expresar con imágenes sólo se puede representar con símbolos, asociados desde la infancia, con esa entidad venerable: la bandera, el himno, el escudo, la escarapela, etc., que son los elementos y objetivadores de ese concepto-sentimiento que es la Patria.

San Agustín, doctor de la Iglesia nos ha dejado la fórmula precisa sobre el amor a la Patria en sus “Confesiones”:

“Ama siempre a tus prójimos,
y más que a tus prójimos, a tus padres,
y más que a tus padres, a tu patria,
y más que a tu patria, ama a Dios”

EL CONCEPTO CULTURAL DE PATRIA

El concepto cultural de Patria, es complejo, porque comprende varios componentes: un componente histórico, un componente folklórico, un componente geográfico, de cohesión territorial, un componente étnico, un componente lingüístico, un componente religioso, un componente musical, un componente literario y poético, un componente simbólico, y un destino común,

Nos preguntamos: ¿Es suficiente con mencionar la definición que da el Diccionario de la Real Academia Española: “Tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos.”, o la segunda acepción: “Lugar, ciudad o país en que se ha nacido."?

¿A la luz de lo que he señalado, cómo transmitir entonces, a las generaciones que nos suceden, el concepto concreto de Patria, ésa idea metafísica que es lo único que nos aglutina, y a cuyo símbolo, la bandera, juramos defender hasta perder la vida?

¿Transmite la definición que da la Real Academia el componente más importante del elemento Patria, que son la emoción y el sentimiento que ella despierta? ¿Qué características tiene ese sentimiento que ha hecho que muchos héroes conocidos y muchos más desconocidos hayan dado la vida por ella?

EL CONCEPTO ESPIRITUAL DE PATRIA

La Patria es, sobre todo, un Valor Espiritual. Es un Concepto del Derecho Natural diferente de expresiones materiales, concretas y pasajeras, como puede ser:  la administrativa “Estado”,  o la geográfica “País”,  o la política “Nación”.

Hunde sus raíces más profundas en una razón de ser trascendental y permanente que proviene de nuestros ancestros, quienes la edificaron en el cumplimiento de un quehacer cotidiano,  que nosotros heredamos como mensaje de continuidad paternal, ante la cual sentimos una espontánea y natural inclinación de pertenencia, y de la que tenemos el deber de mantener.

La Patria constituye una consciencia colectiva existencial.

En el sentido profundo, el concepto de patria conlleva un sentimiento de adhesión emocional, un amor incondicional y de lealtad,
un sentido de pertenencia a una entidad mucho mayor que la propia persona e incluso que el propio grupo.

La Patria es una vivencia transtemporal, que abarca las generaciones pasadas, presentes y futuras; la memoria del pasado, la realidad del presente y los proyectos del porvenir.

No es fácil objetivar con palabras un concepto espiritual que expresa un sentimiento. Pero hay quienes lo han hecho.

Debo mencionar a Benito Pérez Galdós, quien explica ése sentimiento en “Trafalgar”, el primer libro de una colección de cuarenta y seis novelas históricas agrupadas en “Los Episodios Nacionales”, que se consideran la obra más importante del escritor y una de las obras cumbre de la literatura española.

La narración ocurre a través de los ojos de Gabriel de Araceli, un muchacho que por esos avatares de la vida vive la histórica batalla en la que se enfrentaron las flotas de España y Francia contra la de  Inglaterra, a bordo de la Santísima Trinidad, el mayor barco de la época, y relata el sentimiento que lo embarga, de la mano del genio de Benito Pérez Galdós hace una clara exposición de la gama de sentimientos y de sentido que encierra el concepto de Patria en el fragor de la lucha, y realiza expresión de ése sentimiento.

Dice así:  "Por primera vez entonces percibí con completa claridad la idea de la patria, y mi corazón respondió a ella con espontáneos sentimientos, nuevos hasta aquel momento en mi alma. Hasta entonces patria se me representaba en las personas que gobernaban la nación, tales como el rey y su célebre ministro, [...] Pero en el momento que precedió al combate, comprendí todo lo que aquella divina palabra significaba, y la idea de nacionalidad se abrió paso en mi espíritu, iluminándolo y descubriendo infinitas maravillas, como el sol que disipa la noche, y saca de la obscuridad un hermoso paisaje.
Me representé a mi país como una inmensa tierra poblada de gentes, todos fraternalmente unidos;  me representé la sociedad dividida en familias, en las cuales había esposas que mantener, hijos que educar, hacienda que conservar, honra que defender; me hice cargo de un pacto establecido entre tantos seres para ayudarse y sostenerse contra un ataque de fuera, y comprendí que por todos habían sido hechos aquellos barcos para defender la patria, es decir, el terreno en que ponían sus plantas, el surco regado con su sudor, la casa donde vivían sus ancianos padres, el huerto donde jugaban sus hijos, la colonia descubierta y conquistada por sus ascendientes, el puerto donde amarraban su embarcación fatigada del largo viaje; el almacén donde depositaban sus riquezas; la iglesia, sarcófago de sus mayores, habitáculo de sus santos y arca de sus creencias; la plaza, recinto de sus alegres pasatiempos; el hogar doméstico, cuyos antiguos muebles, transmitidos de generación en generación, parecen el símbolo de la perpetuidad de las naciones; la cocina, en cuyas paredes ahumadas parece que no se extingue nunca el eco de los cuentos con que las abuelas amansan la travesura e inquietud de los nietos; la calle, donde se ven desfilar caras amigas; el campo, el mar, el cielo; todo cuanto desde el nacer se asocia a nuestra existencia, desde el pesebre de un animal querido hasta el trono de reyes patriarcales; todos los objetos en que vive prolongándose nuestra alma, como si el propio cuerpo no le bastara."
Pero yo he elegido, para expresar el concepto espiritual de Patria, a un personaje, que aunque históricamente posterior  al General Belgrano, está ligado con él en varios aspectos: en primer lugar porque proviene de Costa de Oneglia, aquel lejano pueblito de la  Liguria, del cual es oriunda la familia Belgrano;  en segundo lugar, porque su obra se caracteriza, al igual que la de Belgrano, por una intrincada mezcla de romanticismo y realismo, y finalmente en tercer lugar, porque su obra contiene, al igual que la de Belgrano, un propósito altamente ético.

Me refiero a Edmundo D’Amicis, quien fue militar, defendiendo a su Patria, escritor y periodista, alcanzó el éxito con su libro "Corazón", publicado en 1886, el que en dos meses y medio alcanzó 41 ediciones. En 1896 el número de ediciones llegaba ya a 197, fue traducido a cuarenta lenguas.

El nos da una idea fabulosa del sentimiento que despierta la Patria. Precisamente en “Corazón” escribió el relato en el que el padre le explica a su hijo lo que es el amor a la Patria, en ése relato menciona a Italia, que es su propia Patria, pero podría ser adecuado poner el nombre de cualquier otra patria, la nuestra por ejemplo.

El padre le dice al hijo: “Amo a Italia porque mi madre es italiana,  porque la sangre que corre en mis venas es italiana, porque es italiana la tierra donde están sepultados los muertos  que mi madre llora y que venera mi padre, porque la ciudad donde he nacido, la lengua que hablo, los libros que me han  educado, porque mi hermano, mi hermana, y mis compañeros, porque el gran pueblo en medio del cual vivo, y la bella naturaleza que me circunda, y todo lo que veo, que amo, que estudio, y que admiro es italiano.

¡Tú no puedes sentir aún en toda su intensidad ese gran afecto!  Lo sentirás cuando seas un hombre, cuando, al volver de un largo viaje, luego de una larga ausencia,  veas en el horizonte las azules montañas de tu país. Lo sentirás como una onda impetuosa de ternura que te llena los ojos de lágrimas y te estruja el corazón. Lo sentirás en alguna gran ciudad lejana cuando oigas decir alguna palabra en tu lengua.  Lo sentirás en la indignación dolorosa cuando oigas a algún extranjero injuriar a tu país.  Lo sentirás más violento, el día en que la amenaza de un pueblo enemigo levante una tempestad de fuego sobre tu patria y veas brillar las armas por todas partes. Lo sentirás como una alegría divina si tuvieses la suerte de ver regresar a tu pueblo los regimientos diezmados, con el brillo de la victoria, en medio de la multitud que los cubre de flores a su paso y los bendice.

Es cosa tan grande y tan sagrada, que si regresaras a salvo de una batalla en la que has peleado por la patria, y si yo supiera que has rehuido el combate, te recibiría con sollozos de angustia, no podría quererte más y me moriría de pena.”

Me permito también, traer un fragmento de la obra que el Rey de Italia Vittorio  Emmanuelle Secondo encargo a Giusseppe Verdi para aglutinar al  pueblo italiano que estaba dividido.

Verdi, fiel intérprete del encargue,  inspirado en la historia del Rey de Babilonia Nabucodonosor, que había derrotado a los judíos, y los tenía esclavizados,  situación con la que los italianos se sentían identificados,  compone Nabucco.

En esa obra, Verdi le hace cantar en el tercer acto  al Coro que evoca a los esclavos hebreos exilados en Babilonia, tras la pérdida del Primer Templo de Jerusalem,  recordando a su patria, el “Va pensiero”. Esta melodía se convirtió en un himno para los patriotas italianos, un símbolo patrio que los aglutinaba,  dado que en aquél momento los italianos estaban prisioneros de los Ausburgo,  y pensaban en su Rey, para ellos el único Rey de Italia, y por eso utilizaban entre ellos la sigla VERDI como acróstico, al cual le habían dado el significado Vittorio  Emmanuelle Re Di Italia .
El “Va pensiero” lo compone Verdi inspirado en el Salmo 137 “Super flumina Babylonis”, conocido como “Himno de acción de gracias”. El Salmo es el Himno de acción de gracias de un  Rey,
atribuido por la tradición hebrea al Rey David, que, superados los peligros de la guerra y vencidos los enemigos, va al templo a dar gracias a Dios,  confesando que el triunfo fue la consecuencia de haber pedido ayuda a Dios.

En el “Va pensiero” los esclavos hebreos exilados evocan a su Patria así:

 

“Va pensiero, sull’ ali dorate”

 

Vuela pensamiento sobre alas doradas
Vuela y pósate en las praderas y en las colinas
Donde exhalan su olor suave y tibio
Los dulces aires del suelo natal

 

 

 

“¡Oh, mia Patria se bella e perduta!”

 

¡Oh Patria mía, tan hermosa y perdida!
¡Oh recuerdo tan querido y fatal!
Arpa de oro de los vaticinios fatídicos,
¡Porqué pendes muda del sauce?
¡Reanima en nuestros pechos el  recuerdo
Y hablemos del tiempo que pasó!

 

 

Conceptos que nos llevan irremediablemente a la asociación de ideas.

¿QUÉ ES LA PATRIA PARA LOS ARGENTINOS?

Parafraseando a José Antonio podremos decir: ser argentino “Es una de las pocas cosas serias que se puede ser en el Mundo”

¿Qué es para un argentino la Patria?
Al decir de Leopoldo Díaz:

 

Patria es la selva, es el oscuro nido,
La cruz del cementerio abandonado,
La voz de los clarines, que ha rasgado
Con su flecha de bronce nuestro oído.

También es:
Los Andes y el Desierto, que tan bien nos los hiciera sentir Esteban Echeverría:

 

Era la tarde, y la hora
en que el sol la cresta dora
de los Andes. El Desierto
inconmensurable, abierto,
y misterioso a sus pies
se extiende; triste el semblante,
solitario y taciturno
como el mar, cuando un instante
al crepúsculo nocturno,
pone rienda a su altivez.

El cóndor que ve pasar al Ejército de los Andes como tan bien lo describiera Olegario Víctor Andrade en “Nido de cóndores”

 

¿Dónde van? ¿Dónde van? Dios los empuja,
Amor de Patria y libertad los guía:
¡Donde más fuerte la tormenta ruja,
donde la onda bravía
más ruda azote el piélago profundo,
van a morir o libertar un mundo!

 

 

 

Pensativo, a su frente, cual si fuera
en muda discusión con el destino,
iba el héroe inmortal que en la ribera
del gran río argentino,
al león hispano asió de la melena
y lo arrastró por la sangrienta arena.

 

 

 

El cóndor lo miró, voló del Ande
a la cresta más alta, repitiendo
con estridente grito: "¡Este es el grande!"
Y San Martín oyendo,
cual si fuera el presagio de la historia,
dijo a su vez: "¡Mirad! ¡Esa es mi gloria!

La pampa,  con la melancólica sombra de Santos Vega que nos hiciera ver Rafael Obligado:

 

Cuando la tarde se inclina
sollozando al Occidente,
corre una sombra doliente
sobre la pampa argentina.
Y cuando el sol ilumina
con luz brillante y serena
del ancho campo la escena,
la melancólica sombra
huye besando la alfombra
con el afán de la pena.

El ombú, habitante solitario de la pampa, como lo ve Luis Domínguez

 

Puesto en medio del desierto,
El ombú como un amigo,
Presta a todos el abrigo
De sus ramas con amor;
Hace techo de sus hojas
Que no filtra el aguacero,
Y a su sombra el sol de enero
Templa el rayo abrasador.

Es el:

 

Alma guarani...quietud de los naranjales
Alma guarani...lamento de los yerbales...
Vibra tu...tradición...
en la luz...y en la flor.

 

 

 

Es el Cura Brochero
Son los Valles Calchaquíes
Es la cueca cuyana
Es la Casa de Tucumán
Es el erque sonando en la Puna
Es la quena en labios quechuas
Es el Sur que describe Homero Manzi
Es el  Cementerio de Darwin
Son los ruidos de corceles y de aceros que se escucharon en el Convento de San Carlos,  el 3 de febrero de 1813
Son el celeste y el blanco
Es el casco del Crucero General Belgrano corroyéndose en las heladas aguas del Atlántico Sur

Es la oración que escribió Juan Enrique Chassaing cuando sólo tenía trece años:

 

Aquí está la bandera idolatrada
la enseña que Belgrano nos legó
cuando triste la patria esclavizada
con valor sus vínculos rompió. 

Son las estrofas que José Hernández puso en boca de Martín Fierro:

 

Con la guitarra en la mano
ni las moscas se me arriman;
naides me pone el pie encima,
y, cuando el pecho se entona,
hago gemir a la prima
y llorar a la bordona.

Es la Oda que dentro de tres años se cumplirá el cincuentenario de haber sido escrita por Jorge Luis Borges a la Patria:

 

La patria, amigos,
es un acto perpetuo
como el perpetuo mundo.

 

 

 

Nadie es la patria,
pero todos debemos
ser dignos del antiguo juramento
que prestaron aquellos caballeros
de ser lo que ignoraban,
argentinos,

 

 

 

de ser lo que serían por el hecho
de haber jurado en esa vieja casa.

 

 

 

Somos el porvenir de esos varones,
la justificación de aquellos muertos;
nuestro deber es la gloriosa carga
que a nuestra sombra legan esas sombras
que debemos salvar.

Y creo interpretar al espíritu de Belgrano al que hemos invocado y convocado, que percibo flotando entre nosotros, y también el sentimiento de ustedes que creo interpretar, por eso me atrevo a finalizar diciendo: ¡Viva la Patria!

 
 
LA MISION DE ESTUDIOS DE LA PATOLOGIA REGIONAL ARGENTINA (MEPRA) Y EL INSTITUTO DE MEDICINA REGIONAL (UNNE)
Historia y devenir
por
JORGE OSVALDO GORODNER *

Nos referiremos a dos instituciones paradigmáticas de la medicina regional Argentina.  La Misión de Estudios para la Patología Regional Argentina (MEPRA) de la Universidad de Buenos Aires y el Instituto de Medicina Regional de la Universidad Nacional del Nordeste. Estas fueron desde su creación, instituciones dedicadas al abordaje integral de la problemática médica regional de alta prevalencia infecciosa, particularmente en el norte del país. Su historia comprende en gran medida los amplios y variados aspectos que hacen a estas patologías  del subdesarrollo en los países de clima cálido.

En febrero de 1926 el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires, creó la MEPRA, dependiente del Instituto de Clínica Quirúrgica de la Facultad de Medicina, designando Director al Dr. Salvador Mazza. Quién el 25 de agosto de 1929 se instaló en la provincia de Jujuy. La MEPRA contaba con un equipo multidisciplinario que comprendió a gran parte de las patologías regionales de carácter antropozoonótico, realizando múltiples actividades de investigación, docencia y asistencia médica. Practicaba estudios clínicos y promovía acciones de extensión comunitaria. Asimismo cirugía experimental, publicando los resultados alcanzados en revistas de prestigio científico.

Según Miguel Eduardo Jörg, patólogo de Mazza, jamás hasta la creación de la MEPRA, se había encarado en Argentina la problemática médica en forma tan amplia y con un equipo multidisciplinario de jerarquía. Los logros científicos trascendieron las fronteras del país, y particularmente convalidaron el descubrimiento de Carlos Chagas de una nueva tripanosomiasis americana, lo que le otorgó al eminente científico brasilero el reconocimiento mundial que en un principio se le negó.

Hasta 1944 la MEPRA tuvo una producción científica de 551 publicaciones y  Salvador Mazza contribuyó en 482 trabajos.

En 1946 la institución se trasladó a la ciudad de Buenos Aires, aduciéndose que era el centro científico de la época. Y ese mismo año, Mazza fallece en Méjico, donde se encontraba asistiendo a un Congreso de la Enfermedad de Chagas.

A partir de la desaparición de Salvador Mazza, la MEPRA sufrió una serie de avatares que concluyeron con su cierre definitivo en 1958. Argumentándose que en la institución no se realizaban trabajos de investigación que justificaran su existencia. Cabe señalar que no contamos con antecedentes que se intentara revertir ese diagnóstico, ni llamado a Concurso para dirigir una institución de consolidado prestigio. Hoy la MEPRA constituye un capítulo fallido de la historia de la medicina en Argentina.

En el año 1938 el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Tucumán, resuelve crear entre otras dependencias, el Instituto de Medicina Regional, motivado por la alta incidencia y expansión del Paludismo en dicha provincia. Recién el 1 de mayo de 1942 el organismo se puso en marcha bajo la dirección del Dr. Cecilio Romaña, hasta entonces residente en Brasil, donde llevaba a cabo estudios en medicina tropical.

El Instituto de Medicina Regional bajo la dirección de Romaña, llevó a cabo una actividad científica y asistencial importante, estableciendo misiones de trabajo, en San Salvador de Jujuy y en Resistencia, Chaco. En 1954, Romaña trasladó la sede central del organismo a la ciudad de Resistencia; donde al año siguiente, el Instituto de Medicina Regional pasó a depender de la recién creada Universidad Nacional del Nordeste, como el primer instituto científico de dicha Casa de Estudios.

Desde sus comienzos el Instituto de Medicina Regional estuvo dedicado a la investigación científica, asistencia médica y enseñanza de las patologías regionales. El Instituto ha publicado entre 1944 y 1963 los “Anales del Instituto de Medicina Regional” y luego desde 1977 a 2011 el “Boletín del Instituto de Medicina Regional”, donde se consigna su producción científica y las memorias del organismo.

Un importante número de investigadores de reconocido prestigio han trabajado en el Instituto, entre otros, Romaña, Alvarado, Canal Feijó, Del Ponte, Hack, Mayer; quienes han hecho aportes científicos para el conocimiento de las patologías regionales, particularmente en Enfermedad de Chagas; Leishmaniosis; Toxoplasmosis; etc.

Podríamos considerar tres etapas en la historia del Instituto de Medicina Regional. La primera con Romaña, de crecimiento, expansión y aporte científico en patologías de significación epidemiológica. Le siguió un período conducido por diferentes Directores y comisiones de distinta orientación, que podría considerarse de declinación institucional. El último, a partir de las últimas tres décadas y media, de desarrollo y producción científica; cubriendo los cargos de investigadores y de Dirección por Concurso abierto de antecedentes y oposición; ampliando ediliciamente y refuncionalizando el Instituto, con modernos consultorios médicos y laboratorios de investigación y análisis bioquímicos; dotándolos de moderno equipamiento tecnológico; tren rodante; informático; Biblioteca; Museo; y otros servicios conexos. Habiendo obtenido en ese último período, importantes premios nacionales e internacionales. Además de asociarse, luego de evaluaciones internacionales, a la Red Amsud-PASTEUR (Paris-Francia).

Alfredo Lanari sostenía “no hay que enamorarse de las paredes”; entendiendo con ello que las instituciones la hacen los hombres y no las paredes que le brindan su marco. Las instituciones las crean los hombres, generalmente para encarar acciones frente a problemas que requieren determinadas estrategias para su solución. Y los hombres son responsables de su desarrollo y proyección o desaparición.

Se siente que una obra, como puede ser un instituto de investigaciones, producto de un compromiso social, científico, intelectual y ético, concebida con amor desaparece, se produce un fuerte trauma por su injusta pérdida. La MEPRA desapareció y el Instituto de Medicina Regional estuvo a punto de seguir igual derrotero hace 35 años.

Varias pueden ser las explicaciones, no existe a nuestro entender una sola. Se suele aducir falta de personal idóneo para conducirlo o de presupuesto adecuado o por carencias administrativas o por inconfesados compromisos sectoriales.
El Instituto de Medicina Regional, debe cumplir con su función de investigar las enfermedades regionales y prestar asistencia médica a la comunidad; formar recursos humanos multidisciplinarios (médicos; bioquímicos; veterinarios; biólogos; etc),  consolidando científica y técnicamente a su grupo de trabajo para continuar con la obra emprendida. Muy probablemente, respetando esas premisas básicas y cubriendo los cargos por Concurso de Director e investigadores docentes y no docentes, se evite la reiteración de etapas negativas, propendiendo con ello a su futuro promisorio. De tal manera se estará contribuyendo al desarrollo y bienestar del país.

*  Médico y Doctor en Medicina (UBA)
Profesor Honorario de Medicina de la Universidad de Buenos Aires
Miembro Correspondiente de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires
Prosecretario de la Asociación Médica Argentina.
Ex Profesor Titular de Infectología de la Facultad de Medicina (UNNE)
Ex Director Investigador del Instituto de Medicina Regional (UNNE)

 
 

Cambio climático y salud humana

            Hipócrates (460 a.C.) dijo “la salud y la enfermedad en el hombre, no solo están en relación con su organismo, sino también con el medio ambiente, especialmente con los fenómenos atmosféricos”.
            En 1982 la OMS reconoció que muchos proyectos de desarrollo podrían ser peligrosos para el ambiente y en consecuencia causar riesgos sanitarios importantes.
Debiéndose considerar en tal sentido la extensión de las fronteras agropecuarias, caminos, deforestaciones, la industrialización, etc., todo ello sin un adecuado contralor por cuanto de esa manera se liberan toneladas de dióxido de carbono a la naturaleza.
            La temperatura, la humedad relativa ambiental y las lluvias, que modifican su régimen debido a los impactos ambientales, ocasionan importantes consecuencias para la salud humana, particularmente generando multiplicación de vectores de enfermedades endemoepidémicas, además de otras variadas patologías, entre ellas, las ocasionadas por estrés. A lo que debe añadirse la problemática nutricional por afectación en la producción de alimentos.
            Estudios que lleváramos a cabo en el nordeste del país, teniendo en cuenta que dicha región sufre desde hace 50 años impactos ambientales, sucesivos y crecientes, soportando una presión a gran escala por los grandes emprendimientos que se llevan a cabo, han permitido afirmar el concepto que todas las transformaciones producidas sobre el medio ambiente y sus formas de vida producen crisis en los organismos que se encuentran expuestos. Por eso los cambios introducidos por el hombre en el medio físico y su consecuente impacto aumentan los problemas de salud, creando ambientes propicios para la aparición y diseminación de patologías.
La multifactoriedad causal de los impactos y sus consecuencias, pueden sintetizarse en los siguientes aspectos:

  • Factores demográficos (migraciones descontroladas)
  • Factores sociales (pobreza, desnutrición, hacinamiento, etc.)
  • Desarrollo económico (extensión de fronteras agropecuarias, tala indiscriminada de bosques y selvas, grandes obras de ingeniería: represas, caminos, fábricas contaminantes, etc.)
  • Urbanizaciones no planificadas (viviendas precarias, baja disponibilidad de agua potable, incorrecta eliminación de excretas, convivencia con animales domésticos, habitat compartido con animales silvestres por deforestación, exposición a vectores hematófagos).
  • Adaptación y cambios de microorganismos (cambios genéticos con aumento de la resistencia, disminución de la efectividad terapéutica en drogas).
  • Políticas de salud pública (insuficiente vigilancia epidemiológica, insuficiente control de la población de mosquitos portadores de enfermedades, carencia de laboratorios de complejidad, deficiente capacidad instalada y calidad de atención médica).
  • Cuidado del medio ambiente (carencia de medidas preventivas y de equilibrio ecológico).
Estudios realizados durante el período que demandó la construcción de la presa Yacyretá (Argentina-Paraguay), llenado y formación del lago, nos permitió observar a la finalización de su construcción y puesta en marcha en 1994, que las infecciones respiratorias agudas se incrementaron del 7% al 17% (1994-95) y las diarreas ascendieron del 6% al 11% (1994-96). Al llenado del lago de la presa, la lluvia aumentó 373,5 mm y constituido el embalse las precipitaciones se incrementaron en 76,5 mm. La temperatura máxima aumentó 1º3 C y la mínima 0 º6 C. La humedad relativa ambiental máxima disminuyó 1-2% y la mínima aumentó en 13,2-14,8%, en el lapso de 1-2 años.
Posteriormente y en coincidencia con el fenómeno climático de El Niño, en el período 2002-2004, las enfermedades respiratorias agudas se incrementaron 700%, y las diarreas 200%. Las precipitaciones aumentaron 593 mm (2002) y 15 mm (2003). La temperatura máxima se incrementó 1º5 C y la mínima 1º C (2003).
Otras patologías que afectan al Continente y que se incrementaron en Argentina por el cambio climático y particularmente durante el fenómeno de El Niño,  son entre otras, el Dengue, la Leishmaniasis; la Leptospirosis, Fiebre amarilla, etc. El impacto sanitario del Dengue en América muestra que entre los años 1982/87 lo padecieron 1 millón de personas. Entre 1991/98: 2,7 millones y entre 2002/10: 4,8 millones.
La Fiebre amarilla, en Sudamérica en los años 1970/2001 se denunció 4.543 casos con un promedio anual de 146,5. Y más ampliamente en América, en el período 1985/2004: 3559 casos con 2.068 fallecidos, siendo el promedio de 187. Desde 2007 en el nordeste argentino y países limítrofes, existe circulación viral constatada anualmente con epizootias y en los años 2008/09 con casos humanos.
En Argentina la Leishmaniasis tegumentaria (mucocutánea), presentó sin El Niño en el 2008: 186 casos y con El Niño en el 2009/10: 340 casos. La Leishmaniasis visceral, en el período 1922/2006: 16 casos. Y en el 2006/10  la provincia de Misiones, tuvo 70 casos con 7 fallecimientos. En Corrientes en 2010/11: 7 casos. Esta patología, en ausencia de El Niño presentó en 2008: 34 casos y con el fenómeno climático en 2010: 66 casos.
La Leptospirosis sin El Niño presentó en el 2005: 197 casos y en 2008: 130. Mientras que con El Niño en 2006/07:545 casos y en 2009/10: 485.
Estos resultados son demostrativos de la correlación cambio climático-salud humana, cuando median factores extraordinarios, constatando que el hombre modifica el ecosistema con grandes emprendimientos que ocasionan impactos ambientales, los que repercuten a distancia con su correlato sanitario.
Por lo tanto cabe recomendar medidas mitigadoras de impacto ambiental. A saber: Regular las migraciones y asentamientos humanos en condiciones sanitarias adecuadas. Establecer un programa permanente de educación para la salud. Implementar una política sanitaria donde la vigilancia epidemiológica y el saneamiento ambiental sean prioritarios. Desarrollar un sistema de información geográfica que permita determinar la dinámica espacial de patologías transmitidas por vectores. Llevar a cabo una política internacional de prevención para la protección del medio ambiente y la salud. Propender a un mayor desarrollo de la investigación científica en la problemática como uno de los recursos más eficaces para hacer frente a la situación planteada.
Respecto a los fenómenos climatológicos globales, de carácter antropogénico, será la humanidad la que tome conciencia del deterioro que implica para su desarrollo no observar las medidas mitigadoras y reguladoras de la polución ambiental. Kofi Annan, Presidente del Foro Humanitario Internacional (GHI) y ex-Secretario General de la ONU, ha dicho que cada año 315.000 personas mueren en el mundo por enfermedades, hambrunas y desastres naturales originadas en alteraciones ecológicas registradas en el planeta (El cambio climático y sus efectos). La Nación Edit. pág 14-10/VI/2009.
La Agencia Internacional de Energía (The Guardian (GB), 30/5/2011) ha señalado que las emisiones de gases contaminantes han aumentado en 2010 a niveles record, lo cual disipa las esperanzas de controlar el calentamiento global. Lo que implica un futuro incierto, debiéndose tomar en consecuencia medidas valientes, decisivas y enérgicas para tener posibilidades de éxito, según lo señala Fatih Birol.
Los resultados de la Cumbre Rio+20 no permiten extraer conclusiones alentadoras. Ignorar la realidad es hipotecar el futuro.


Jorge Osvaldo Gorodner *
*Profesor Honorario de Medicina (UBA), Miembro de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires,  Prosecretario de la Asociación Médica Argentina.
 
 
La Dignidad de la Persona y el Sistema de Salud

El tema fue objeto de un foro de reflexión en la Academia Nacional de Medicina el 17 de Noviembre de 2010.

Fueron sus expositores el Rabino Sergio Bergman, el Pbro. Rafael Braun, el Académico Guillermo Jaim Etcheverry, el Dr. Carlos Tajer y el Coordinador fue el Dr. Nelson Castro.

La presentación de todos ellos me pareció excelente, como siempre, y eso está en mi naturaleza pensé que faltaba algo y lo menciono a continuación esperando que no sea considerado un pecado de soberbia.

Quizás se comprenda mejor lo que entendemos como Dignidad de la Persona y más específicamente del médico si hacemos una lista de lo qué es ser indigno.

Es indigno quien no respeta a los demás.

Es indigno quien es incapaz de controlar sus impulsos de no respetar a los demás.

Es indigno quien no respeta su propia libertad y la de los demás.

Es indigno quien intenta avasallar la libertad de decisión y acción del otro y es indigno quien se la deja avasallar.

Es indigno quien pierde el control de sus propios actos[1], salvo en la inconciencia del sueño.

Es indigno provocar intencionalmente el descontrol en el otro.

En el médico es indigno no priorizar los intereses sanos del paciente, esto es violar su autonomía, es indigno burlar la confianza que los pacientes depositan en nuestro conocimiento y nuestra dedicación, es indigno un trato descortés con el paciente.

Es indigno ocultar una verdad en beneficio propio.

En el médico es indigno ser cómplice del fraude médico, conscientemente por codicia y mezquindad o inconscientemente por ignorancia de conocimientos o valores.

Hay indignidad con las palabras, con los gestos o con las acciones.

En el médico desafían el control de los impulsos:

1.- el temor, que se convierte en inseguridad cuando no se tolera la incertidumbre omnipresente en el acto médico,

2.-el agotamiento del exceso de tarea o de la dificultad extrema de la tarea,

3.-la personalidad perfeccionista obsesiva extrema

4.-la falta de reconocimiento de la ignorancia

5.-la falta de "insight" de la consecuencia de sus actos.
El médico no se puede dar el lujo de que sus neurosis afecten de modo inapropiado su relación con los pacientes.

6.- Quizás, sin embargo, el mayor desafío es el que encarna la frustración. La frustración de no recibir la compensación económica por su esfuerzo, la frustración de no verse gratificado con el reconocimiento de los pacientes que no lo han elegido por méritos sino por figurar en una cartilla, frustración por el limitado tiempo que sus empleadores le otorgan para una relación efectiva con los pacientes, efectivo es el tiempo para enterarse del contexto del paciente, efectivo es el tiempo de la docencia con los pacientes. Frustración es volver a su familia agotado y sin poder ofrecer una situación económica satisfactoria. Frustración es obtener eso beneficios económicos claudicando en sus ideales.

Finalmente el problema de la muerte digna. En medicina de lo que se trata es de la agonía digna, con conciencia, con cuidados paliativos, con la oportunidad de enfrentar la muerte sin pasiones, desdramatizada y si es posible hasta con un poco de humor.

Muerte heroica es la que ocurre en defensa del honor, en defensa de los ideales y en defensa del otro., es la del Hara Kiri, la del Sargento Cabral, es la de Luther King, es la de los médicos en las epidemias y en las guerras.

A esta altura ya no viene mal un poco de ironía. A la muerte natural, nuevamente debería decirse agonía natural, con el pomposo nombre de Medicina Paliativa se le ha agregado una gastrostomía, nadie sabe para qué, una bolsa de recolección de orina y seguramente en el futuro una colostomía para prolijar.

Lo que la moda ha impuesto es la agonía médica en terapia intensiva que viene con respirador y aspiración traqueal, con Dopamina y catéter de Swan.Ganz, suplementos de lujo son un marcapaso bicameral y un desfibrilador. Son de rigor el acompañamiento con corticoides en dosis masivas y antibióticos de última generación. La muerte se asegura con electroencefalograma y con la firma de documentos para la donación de órganos para transplante.

La sala de espera de los familiares permite una espontánea terapia multifamiliar a la que seguramente con el tiempo se agregará un psicólogo especialista en terapia multifamiliar. Regresándose así a las costumbres más antiguas que acompañaban la ceremonia de la muerte.

Acad. Alberto Agrest

--------------------------------------------------------------------------------

[1] Son actos: las palabras, los gestos y los actos físicos
 
 
Daños médicos

Primero no dañar. ¿Cuáles son los daños que podemos provocar los médicos?, los daños médicos pueden ser previsibles o imprevisibles.

Son daños previsibles efectos adversos de procedimientos diagnósticos y terapéuticos, riesgo que se puede correr siempre que estén justificados porque proveerán una información necesaria para adoptar medidas terapéuticas y ocasionalmente pronósticas, o tener beneficios terapéuticos que exceden los riesgos de daño. Riesgos sin beneficios probables para el paciente son inaceptables y de negligencia imperdonable.

Son daños previsibles los que ocurren como consecuencia de ignorancia o incompetencia. Son daños imprevisibles los del azar.

Pero existen también daños psicológicos, éticos y económicos, todos ellos previsibles

Son daños psicológicos los del maltrato y la generación de expectativas injustificadas. Expectativas excesivas respecto de la realidad generan frustración personal y descrédito de la profesión médica.

Son daños éticos el no respetar la autonomía y el generar sentimientos de falsa inequidad. Es falsa inequidad fundar en razones de nivel económico o social la omisión de recursos no probados como efectivos o fraudulentamente probados como efectivos o efectivos en contextos diferentes a los del paciente en particular. Recursos estos promovidos por el charlatanismo en la información médica del público por parte de un periodismo marketinero o sensacionalista pseudocientífico y aún por trabajos científicos con conclusiones ciertas pero irrelevantes.

Es daño económico el que provoca la prescripción de medicamentos o procedimientos superfluos o que pueden substituirse por otros de menor costo e igual efecto.

Es dañina la premura injustificada y también lo es la demora irresponsable.

Primero no dañar.

Acad. Alberto Agrest
 
 
El tiempo para tomar decisiones en medicina

Para las decisiones hay un CUÁNDO, esto es la oportunidad, hay un QUÉ, hay un CÓMO y hay un CUÁNTO.

El tiempo enmarca el CUÁNDO, cuando hacer y cuando no hacer. Para CUÁNDOS hay un YA como emergencia, hay un HORAS como urgencia, hay una ESPERA de mayor información suficiente, corto o largo, que está definido por las consecuencias de la inoperancia. Consecuencias que pueden ser REVERSIBLES o IRREVERSIBLES.

QUÉ, CÓMO y CUÁNTO tienen respuesta en el conocimiento.

CUÁNDO, con sus fracciones, dependen no sólo del conocimiento sino, y a veces predominantemente, de la tolerancia a la incertidumbre y conspiran contra ello la ansiedad, el pánico y la creencia de que antes es mejor, una suerte de trampa cognitiva.

Antes es mejor sólo cuando después es peor, peor por perder oportunidad de reversibilidad, peor por daños físicos, peor por tener un costo económico personal o social excesivos, pero sobre todo por exponer a un azar injustificable. Cuando este antes es sólo mejor por intolerancia a la incertidumbre del médico y/o el paciente hay que aprender a valorar los riesgos innecesarios. La intolerancia sólo conduce a la estupidez, o al terrorismo físico, psicológico o económico.
Inaceptable, o cuanto menos sospechosa, es esta intolerancia cuando el médico o la corporación médica se benefician con ella.

Acad. Alberto Agrest
 
 
Problemas éticos en medicina

No parece haber dificultad en ponerse de acuerdo en los principios éticos que debieran regir la actividad médica. Quizás el principio más espinoso, si no el único, es el del aborto. Aunque personalmente tengo una posición tomada acepto que pueden existir posiciones distintas igualmente respetables.

La gran dificultad sí está en la aplicación de los principios. La aplicación exige superar dos obstáculos ya demasiado extendidos: la codicia y la cobardía. Ambas disimuladas como ambición y falta de coraje, la primera al considerar la falta de ambición como una debilidad y la segunda como una virtuosa prudencia.

¿Nos animaremos los médicos a decir que no disminuimos la mortalidad y que sólo alargamos la supervivencia?, ¿Qué el mayor éxito es transferir la causa de muerte de una especialidad a otra?, ¿Qué es lamentable alargar y multiplicar agonías?.

Los logros de la medicina han sido espectaculares, ¿porqué mezclarlos con el fraude?, ¿porqué no delatar falsedades montadas en verdades irrelevantes?.

Acad. Alberto Agrest
 
 
Influenza A (H1N1)

Atento a los acontecimientos epidemiológicos vinculados con la pandemia de Influenza A, considero oportuno formular las siguientes consideraciones:

1. Las primeras notificaciones de esta nueva modalidad de gripe humana se emitieron a partir de la última semana del mes de marzo y comienzos de abril del presente año. Su debut fue certificado en el DF de Méjico y desde su inicio los organismos sanitarios competentes emitieron sendos y periódicos comunicados que evidenciaban algunas características del comportamiento eco-epidemiológico, clínico y evolutivo del mal, anunciando seria preocupación por la casi certeza de su extensión territorial hasta transformarse en una pandemia. A comienzos de la undécima semana epidemiológica- 10 de junio pasado- la Organización Mundial de la Salud elevó el alerta epidemiológico al nivel 6, ratificando el carácter pandémico del fenómeno. Desde su inicio hasta la fecha, identificada como decimoquinta semana epidemiológica, comprometió a 105 países superando las 90.000 notificaciones y mostrando una tasa de letalidad global que no ha llegado a superar el 1% sobre el total de casos.

Hasta el momentoel grado de patogenecidad (capacidad para infectar y enfermar) y de virulencia (capacidad para comprometer severamente al huésped) de este agente viral ha sido considerado por la OMS, OPS y CDC como ¨ moderado ¨ teniendo en cuenta:

1.1 que la mayoría de los afectados no necesita hospitalización;

1.2 que su modalidad de presentación y evolución tiene similitudes con la gripe estacional;

1.3 que las formas graves suelen comprobarse con mayor frecuencia en aquellos sujetos con factores de riesgo , y

1.4 que más allá de las dificultades surgidas por el brusco y elevado número de afectados que produce esta modalidad epidemiológica, las infraestructuras competentes para su atención como también los operadores en salud responsables de su asistencia, han logrado cumplir hasta el momento con las demandas poblacionales.

Con respecto a lo expresado en este último ítem, conviene tener presente que, aun contando con infraestructura, personal idóneo e insumos adecuados, el libre y competente accionar del sector salud puede verse sobrepasado debido a una excesiva demanda proveniente de una comunidad alarmada, confusa, desinformada y alentada por noticias contradictorias. Lamentablemente estos hechos desafortunados ya enraizaron en el cotidiano vivir de nuestra sociedad.

2- A partir del anuncio de casos notificados y confirmados de Influenza A en el país, las autoridades sanitarias convocaron a médicos epidemiólogos, infectólogos y sanitaristas con el fin de unificar los criterios para la conveniente asistencia y prevención de esta noxa transmisible. Al tratarse de una modalidad desconcida del virus de la Influenza A, aunque con similitudes en su comportamiento epidemiológico con el virus de la influenza estacional, se decidió tomar en cuenta las prioridades siguientes:

2-1) Con respecto al mecanismo de contagio: Se consideró que un sujeto enfermo contagia, con seguridad, a partir de 36 h. previas al debut de la enfermedad y durante los 7 días siguientes. La expulsión del virus por un acceso de tos, estornudo o emisión de la voz, tiene un alcance que oscila entre 0, 40 cm hasta 1, 50 metros, aproximadamente. Las partículas virales se expanden en forma de ¨ abanico ¨ y, luego de emitidas, si no alcanzan a un huésped susceptible, caen por gravedad. En base a ello la ¨ exposición al riesgo ¨ debe situarse preferentemente en las personas que se hallan al cuidado de enfermos o convivientes; al personal sanitario que manipula secreciones u objetos inanimados procedentes de pacientes, y también durante la permanencia en lugares cerrados sin ventilación donde se haya registrado algún caso sospechoso de influenza. Esto último debido a la probabilidad de que exista virus circulando en personas que están incubando la enfermedad.

2.2). Con respecto a la forma de protegerse: Es sabido que el virus penetra a la cavidad oral y a las fosas nasales en forma espontánea o transportado por las manos contaminadas o bien por fómites (objetos inanimados o en desuso). También puede ingresar por las conjuntivas las cuales, como fuera recientemente demostrado, poseen receptores tipo ¨ toll ¨ para ciertos agentes virales poseedores de una sola cadena ARN (caso del virus que nos ocupa). En consecuencia, resulta obvio que la protección corporal por los medios insistentemente aconsejados por el CDC y otros organismos sanitarios competentes tales como el uso de barbijo o respirador N95, guantes, camisolín y antiparras o lentes neutros, amén del lavado enérgico y periódico de las manos, debería, sobre todo, lograr su máxima adherencia en el personal sanitario pero también en aquella persona expuesta a un visible riesgo de contagio. Finalmente, la lógica protección que se logra al evitar exponerse a diferentes tipos de conglomerados humanos con el objeto de impedir el efecto ¨multiplicador ¨ de posibles contagios. Significa decir que, en una concentración de personas, un individuo sintomático o asintomático con capacidad para contagiar lo puede lograr alcanzando a una y más personas susceptibles. La experiencia en el quehacer epidemiológico ha mostrado que una medida preventiva adecuada es suspender, al mismo tiempo, todo tipo de actividad que concentre grupos considerables de personas por un lapso que represente tres períodos de incubación mínimos (9 días) o dos períodos de incubación máximos (14 días). Esta conducta fue aconsejada en su oportunidad por las autoridades sanitarias de Méjico.

Corresponde insertar aquí la pregunta siguiente:

¿Si desde el inicio de esta impredecible emergencia sanitaria y a través de los diferentes medios de comunicación e información científica se están emitiendo estas claras recomendaciones, cuáles son entonces los motivos que provocan baches de incumplimiento a lo prescripto? Porque salta a la vista que tanto el ciudadano común como el más peligrosamente expuesto como lo es el ¨ operario de la salud ¨, no vienen adhiriendo a estas claras recomendaciones como era de esperar. En una breve pero sugestiva encuesta realizada por el CDC, sobre 12 miembros del personal sanitario de una institución que adquirieron la infección a partir de un enfermo, ninguno de ellos usó protección ocular y, ninguno combinó tres o más elementos de protección: barbijo o respirador N95, guantes, camisolín y protección ocular. La actitud mostrada a diario por el ciudadano corriente es de importancia. Por ejemplo, en nuestro medio, encuestas efectuadas al azar a personas de diferentes edades y ocupaciones (escolares, universitarios, obreros, empleados, conductores de taxis, amas de casa, etc.) realizadas en la vía pública o en lugares de trabajo evidenciaron: en algunas respuestas una clara comprensión de los acontecimientos que signan a esta alarma sanitaria; en otros, preocupación y hasta pánico por el temor a morir por una enfermedad nueva. Pero también hubo respuestas que mostraban confusión debido a reiteradas noticias, por momentos alarmantes, orientadas a la toma de actitudes y decisiones, en marchas y contramarchas dispares, como por ejemplo el cierre de colegios, el adelanto en el receso escolar, versiones no coincidentes sobre el número real de casos y decesos y polémicas surgidas por la conveniencia o no de realizar las elecciones.

3-.Con respecto al manejo terapéutico de esta modalidad de influenza, conviene tener en cuenta un hallazgo anatomopatológico que amerita adoptar una conducta terapéutica en forma precoz. A nivel del tejido pulmonar, la microscopía óptica revela la presencia de una neumonitis intersticial con rápida tendencia a la formación de membrana hialina en la luz alveolar. Significa que existe la posibilidad de un rápido deterioro en la perfusión y oxigenación alveolar, hipoxia resultante que por sí sola agrava el pronóstico evolutivo. En consecuencia debería unificarse el criterio de tratar con los agentes antivíricos aconsejados a todo caso sospechoso internado, más aún si su historia clínica revela la presencia de factores de riesgo. Será así el criterio médico que evalúe el costo beneficio de tal práctica médica.

4- El cúmulo de conocimientos y hallazgos obtenidos hasta el presente, permiten remarcar lo siguientes conceptos:

4.1. Si bien la forma principal de contagio se realiza persona a persona, aún no se conoce con exactitud la real tasa de ataque del virus, es decir la magnitud y su grado de difusibilidad en la naturaleza.

4.2 Se está comprobando que los factores de riesgo por parte del huésped inciden en la capacidad virulenta del agente etiológico.

4.3. El análisis de muestras de sueros de niños pequeños, jóvenes y adultos menores de 60 años ha evidenciado la ausencia de anticuerpos protectores para el nuevo virus, hecho que explicaría le mayor susceptibilidad para enfermar en estos grupos de edades. En cambio, estudios preliminares evidenciaron la presencia de anticuerpos específicos para el nuevo virus en cerca del 30% de las muestras de individuos mayores de 60 años; aunque todavía no se ha podido establecer su real papel para explicar la menor ocurrencia de enfermedad en este grupo de personas.

4.4. Quedó demostrada la gran susceptibilidad del nuevo virus al calor, a los detergentes y a los antisépticos comunes Por otro lado no existe riesgo de infectarse a través de la ingestión de alimento o agua clorinada, mientras ésta contenga regularmente entre 2 y 5 mg. por litro. Sin embargo, no existen estudios orientados a establecer la viabilidad (supervivencia) de este agente patógeno en espejos de agua dulce. Como se sabe esta fuente puede ser receptáculo inanimado del virus de Influenza aviar, potencialmente patógeno para el ser humano.

4.5. Durante el curso de la presente pandemia, sería importante proponer las siguientes estrategias epidemiológicas:

4.5.1) Rastreo de portación del virus en aquellas personas sanas que estuvieron en contacto efectivo con infectados, para establecer si alojan el virus y durante cuánto tiempo. Ello permite establecer la magnitud de portación de los contactos y su capacidad en el tiempo de difusión del virus.

4.5.2) Realizar una activa vigilancia epidemiológica en aquellos ámbitos (nichos ecológicos de riesgo) donde se hayan comprobado casos positivos.

4.5.3) Establecer el periodo de transmisibilidad (lapso durante el cual un portador sigue eliminando el agente etiológico) de un enfermo a partir del periodo de convalecencia.

Acad. Olindo Martino

Más reflexiones acerca de la Influenza Ecuménica,
Dr. Olindo Martino, 27 de julio de 2009

Mucho de verdad encierra el acostumbrado dicho: conoce lo mejor que puedas a tu enemigo para vencerlo. Es cierto que en estos últimos meses el mundo, en casi su totalidad, está enfrentando y conociendo día a día un poco más los movimientos del genio pandémico de esta nueva gripe. Podríamos asemejarlo a un vasto ¨ iceberg ¨ cuya superficie es percibida y dimensionada en su capacidad vulnerante. Es decir que conocemos el agente vulnerante, su desplazamiento y su potencia agresiva pero no podemos predecir aún su total magnitud operativa debido a que desconocemos su lado oculto. Tal como lo hace un témpano que se desplaza con rumbo incierto. Porque aún no podemos vaticinar su evolución definitiva ni la magnitud de su poder deletéreo.

Frente a la trascendencia socio-económica y sanitaria que representa a la fecha la pandemia de Influenza A (H1 N1), son obvios los esfuerzos mancomunados para situarla, cercarla combatirla y prevenirla. Cada país conforma, así, su bastión defensivo para luchar contra este enemigo que ya ofrece un despliegue combativo universal. Resulta claro, entonces, que deban esgrimirse fortalezas y estrategias definidas, como también una certera oportunidad para aplicarlas.

Sostengo que, en términos de estrategia, deberían participar tres pilares importantes conjugados con una clara inteligencia compartida: a) la estrategia en salud elaborada por el estado, b) adecuados canales de comunicación y c) la conciente participación de la comunidad, por ser recipiendaria y el verdadero ¨ target ¨ en la cadena epidemiológica; y además porque es ella la que está expuesta al agente infeccioso, a las decisiones sanitarias y a los partes cotidianos emanados desde los masivos medios de comunicación. Es aquí cuando debemos tener presente que la batalla puede perderse en tanto exista incoordinación y deshonestidad en manejar una información de tamaña envergadura

Simplemente porque se pierde la noción de magnitud . Sería como desconocer la proporción del lado oculto del témpano.

Cada país es responsable de las tácticas que propone y de las destrezas con las que las aplica. Tonto sería no aprender de los errores y enseñanzas de otros para tomar el camino acertado. No conocer, no saber y todavía empecinarse en tomar conductas alimentadas por la soberbia del poder llevan a pérdidas económicas y de vidas, además del descrédito científico y, ante nuestros pares, el desprestigio como nación.

Ya hubo antecedentes de desaciertos que felizmente fueron reconocidos y el timón del navío sanitario lentamente comenzó a virar para no estrellarse contra el témpano de la desidia y la incoordinación en la toma de decisiones.

Mientras tanto es bueno aceptar que vamos aprendiendo cada día algo más sobre este nuevo emergente sanitario que pretende hacer peligrar la existencia del hombre en su ¨ circunstancia ¨ de vida.

Con optimismo vamos logrando mayor información acerca de la marcha de esta pandemia. Me parece oportuno, entonces, refrescar ciertos hechos, algunos conocidos, pero otros arrastrados por el peso de la duda y vinculados con el arquetipo epidemiológico que conforma este singular fenómeno de la Influenza A (H1 N1).

Comenzaré entonces por la estructura viral y su comportamiento ecológico. En el lapso que dura su parasitación en la célula infectada, el virus no distrae tal situación privilegiada y mientras se replica aprovecha para incorporar nutrientes de su hospedero; de forma tal que la nueva generación de partículas virales ¨ brotantes ¨ contiene, según diversos investigadores, cerca del 1 % de ARN, 70% de proteínas, 20 % de lípidos y 5% de hidratos de carbones. Destaco que la composición de los HC del virión es similar a la de la célula huésped (1).

Agreguemos ahora las importantes funciones de sus dos proteínas codificadas de superficie: la Hemaglutinina (HA), glicoproteína que permite el acople (adsorción) del virus al receptor de la célula huésped, asegurando la fijación de la partícula infectante a su víctima. Unica forma de ingresar para luego infectarla. En forma inteligente tal invasión se halla complementada por otra glicoproteína, la Neuraminidasa (NA), enzima destructora de receptores celulares y disolvente del ácido siálico de la membrana celular. Queda así garantizado el definitivo ingreso del virión al hospedero. Sin duda una brillante y ordenada estrategia de invasión que me recuerda a las conquistas de aquellos imponentes y legendarios castillos medievales donde la avalancha humana rompía puentes y murallas para vencer al lujoso feudo.

Gracias a los maravillosos aportes brindados por la microscopía electrónica y el microscopio de fuerza atómica que permite estudiar la morfología de las superficies celulares, el virus Influenza muestra filamentos y otras partículas pleomorfas que asientan sobre una superficie escarpada (2) Ello sumado a su condición esférica le permite rodar, friccionar, enlazar (filamentos!), adherirse, disolver y finalmente invadir a la célula huésped Asombrosa indumentaria acompañada de pertrechos al mejor estilo de un ¨ army ranger ¨

Por otro lado, sería impropio menoscabar los atributos de patogenecidad de este agente infeccioso. Que significa decir capacidad de vulnerar, invadir, infectar y liquidar. Habría que preguntarse si desde su engendro, el virus Influenza habrá tenido siempre esa destreza invasora. Por mi parte me siento incapaz de responder. Pero sí creo que su organizada estructura físico-química y su talentoso accionar, bien nos pueden explicar el comportamiento en el tiempo, sus variados e insólitos reservorios, las destempladas apariciones, su variada morbi-mortalidad, la impredecible permanencia ni bien debuta y hasta sus caprichosas ensaladas genómicas.

Analicemos ahora algunos de los recientes hallazgos vinculados, por un lado, con la capacidad que esgrime el organismo para hacer frente a la acción deletérea del virus y, por el otro, qué nuevas armas de virulencia aporta el agente infeccioso viral.

Sabemos que el epitelio respiratorio es el gran portón de ingreso del virus Influenza Y lo comparo así porque es en toda su extensión donde este agente tiene, en mayor o en menor grado, plataforma de acceso. Lo importante es comprender que dicho epitelio posee el máximo organotropismo para aceptar (adherir) dicho agente debido a que en su superficie existe el máximo radar de reconocimiento: los ¨ receptores de presentación ¨ del virus. Así, entre otros, cabe mencionar a una proteasa protectora que se opone a la acción viral y que es reconocida como ¨ Proteasa-activated receptor- 2 (PAR-2) ¨, ya descrita como responsable de la respuesta innata frente a las infecciónes bacterianas (3). Estudios experimentales demostraron que la estimulación de tales receptores impide la replicación del virus Influenza A mediante la estratagema de producir cantidades de Interferón – gama, Esta citoquina se opone, entonces, al reclutamiento desmesurado de células de la cascada inflamatoria hacia los alvéolos pulmonares. En otras palabras, el organismo apela a un interesante mecanismo extinguidor de incendios no dejando que el virus ocasione una inflamación masiva que lesione por demás la arquitectura pulmonar. Aún así, cabe preguntarse hasta qué nivel de mitigación del proceso inflamatorio - patrimonio ineludible de todo animal de sangre caliente – se beneficia el individuo con este comportamiento singular. Tampoco puedo responder. Apenas me resta pensar que, al fin y al cabo, es la capacidad del organismo el que decide si cabe sobrevivir, más allá de toda intervención. ¿Algo que ver con la predicción maltusiana ? Vaya uno a saber.

Por su parte el virus no se queda a la vera del camino. Sin amedrentarse sigue aportando lo suyo a través de nuevos determinantes de virulencia. Por ejemplo el hallazgo de una nucleoproteína identificada como NS1, con acción multipotencial y procedente de una cepa altamente virulenta de influenza aviar ( 1918 H1 N1 y H5N1), la cual inoculada a la laucha blanca produce una grave alveolitis hemorrágica asociada a importante pérdida de peso corporal, disminución en el tiempo de vida y una masiva difusión del virus en el tejido pulmonar (4).

Es probable que esta proteína vulnere también la glándula suprarrenal ya que los investigadores mencionan como importante ¨ el derrumbe de la respuesta de la inmunidad celular ¨ Si bien son comprobaciones a partir de una experiencia realizada con cepa de influenza aviaria, considero válida su mención ya que genéricamente se trata de un virus con amplia potencialidad mutagénica. En este sentido es importante agregar que a través de la identificación de 15 aminoácidos de sustitución en dicha nucleoproteía, ella sería rectora de las mutaciones en el ciclo de vida del virus Influenza (5)

Recientes modelos experimentales, realizados en cobayos de laboratorio, han permitido valorar la acción patógena del virus sobre el aparato respiratorio en función de la concentración de partículas virales. Utilizando diferentes cepas se comprobó la máxima concentración de título viral a nivel de las células ciliadas de la mucosa nasal con producción de cargada secreción mucosa. En el tejido pulmonar, en cambio, los títulos eran moderados pero la respuesta inflamatoria marcada, con producción de severa alveolitis y consecutiva bronconeumonía. Hechos que señalan claramente al receptáculo rinosinusal como un importante fortín del agente infeccioso, además de vehiculizador de partículas virales (6).

Repasaré algunos hechos interesantes relacionados con el correlato anatomoclínico. Aunque los registros de necropsias son escasos existen comprobaciones que ameritan comentarios. Un hecho constante ha sido el hallazgo de lesiones compatibles con el denominado Síndrome de Distrés Respiratorio Agudo: daño alveolar masivo, engrosamiento septal, hiperplasia de neumocitos y presencia de membrana hialina eosinofílica. Evidencias que justifican el grave trastorno en la alveolo difusión y su consecuencia, la hipoxia . Estas lesiones se asociaron con bronquiolitis obliterante, neumonía, infiltración linfocítica y actividad linfoproliferativa. Por otro lado ciertos datos de laboratorio permitieron valorar el pronóstico evolutivo de estos pacientes a través de hallazgos importantes como la elevación conjunta en el suero de tres importantes enzimas: lactatodehidrogenasa, creatinfosfoquinasa y transaminasas. Es sabido que estas enzimas suelen vertirse a la circulación en distintas patologías: shock, miocarditis, nefropatías agudas, coagulación intravascular diseminada, SDRA, actividad intensa linfoproliferativa, necrosis celular de diversos tejidos del organismo, neoplasias diversas, síndrome acidótico, etc. (7) En consecuencia, la elevación importante y conjunta de estas tres enzimas representa un alerta evolutivo que ensombrece el pronóstico y puede anunciar el cercano óbito; tal como se verificó en los primeros casos fallecidos procedentes de Méjico.

Interesa agregar que en una serie de 185 pacientes sospechosos de Influenza internados en el Instituto de Enfermedades Respiratorias de México (INER), 12 de ellos confirmados y fallecidos por neumonía, se constató deterioro de la función renal (urea y creatinina elevadas, oliguria, disminución de la depuración de creatinina y elevación de la enzima creatinfosfoquinasa) en cerca del 50% esos casos. Considerando que una vía de eliminación del virus Influenza es el riñón, sería deseable profundizar estudios a través de la microscopía electrónica para establecer si el compromiso de este órgano es consecuencia de una supuesta falla multiorgánica, o bien debido a la fijación y actividad propia del virus.

Conviene tener muy presente que la complicación séptica (neumonía bacteriana, shock séptico) debe ser diferenciada y diagnosticada lo más precozmente posible. Ello puede lograrse a través del monitoreo de una sustancia reactante de fase aguda, la procalcitonina, Un aminoácido de larga cadena producido por los monocitos del hígado y por las células de aparente estirpe neuroendócrina presentes en el pulmón y en el intestino. Su aparición es precoz, facilita el diagnóstico presuntivo (tasa sérica >a 2 ng/mL), permite valorar el seguimiento y establece el pronóstico del suceso séptico.

Con frecuencia la causa de muerte se la atribuye a una ¨ falla multiorgánica ¨ Me pregunto:¿qué debe entenderse como tal? Por simple asociación de ideas debe interpretarse que tal situación adversa anuncia el deterioro de las funciones específicas de varios órganos y aparatos de la economía con grave riesgo para la vida. Al respecto, quien haya asistido alguna vez a un paciente con tamaño compromiso orgánico habrá seguramente verificado, a través del monitoreo de diferentes indicadores funcionales, la existencia de alteraciones del equilibrio ácido base, de la función hepática, del nivel de perfusión sanguíneo, de la hemodinamia circulatoria, de la función renal, de la existencia de un Glasgow muy disminuido, de la producción en demasía de radicales oxidantes (radicales libres), etc. Un verdadero derrumbe psicofísico como consecuencia de la anoxia histotóxica universal, donde cada célula de la economía, cualquiera fuera su rango funcional, acaba por morir. Y muere sencillamente por falta de oxígeno. El shock séptico por microorganismos Gram negativos, tras la injuria provocada por sus endotoxinas glucopolisacáridas, representa un ejemplo de falla multiorgánica bien conocido. Ahora bien, ¿por dónde comienza la agonía de la célula? , ¿Por cuál estructura se inicia el camino hacia la apoptosis definitiva? La biología molecular, apoyada por la microscopía electrónica, ha permitido establecer que dentro de la estructura de la mitocondria citoplasmática se ¨ aloja la maquinaria necesaria para la respiración aeróbica y la formación de ATP ¨. Las membrana mitocondrial se halla constituida por proteinas que la tornan permeable a los iones calcio quienes son los genuinos ¨ iniciadores de las actividades celulares ¨ (8), siempre y cuando exista una concentración suficiente de oxígeno en el citoplasma que permita cumplir con el proceso oxidativo de la glucosa y proveer de suficiente energía a la célula. La mitocondria imita así a un vital y microscópico pulmón que garantiza la función respiratoria en cada célula de la gigantesca máquinaria humana. En consecuencia, si se imputa en la influenza como causa de muerte la falla multiorgánica, un probable mecanismo a tener en cuenta y que ameritaría profundizar el estudio, sería el siguiente: Se sabe que el virus influenza causa una intensa infiltración de macrófagos en el tejido pulmonar, situación que genera la producción de gran cantidad del radical libre óxido nítrico (ON). La quimiotaxia- de los monocitos hacia el pulmón inflamado tiene por objeto fagocitar y neutralizar al virus a expensas de la producción del radical libre dentro del citoplasma (9). Sucede que si la agresión pulmonar es muy grande, debido al propio virus pero todavía más si cabe una complicación bacteriana, resulta que el reclutamiento celular compartido entre macrófagos y otras células fagocíticas - incluidos los neutrófilos - en el tejido pulmonar, generará radicales libres más allá del umbral fisiológico, llevando a la autodestrucción tanto de los leucocitos como de las células del parénquima pulmonar. El agente homicida viral llevaría así al organismo a su propio suicidio apoptósico! Para empeorar más las cosas, durante el shock séptico se ha comprobado una importante disfunción de la noble mitocondria a partir de la propia producción de peróxido de hidrógeno (H2 02) y óxido nítrico.

(10). El camino hacia el óbito por falla multiorgánica seguiría este camino:

a) importante difusión y replicación del virus, b) reclutamiento masivo de leucocitos, c) producción excesiva de radicales libres, d) aumento de la permeabilidad vascular, e) vasodilatación esplácnica, f) inhibición de la transmisión noradrenérgica, f) hipotensíón arterial crítica, h) disminución de la perfusión de oxígeno hacia los tejidos, i) anoxia histotóxica, j) apoptosis, k) muerte celular.

Ahora resulta más comprensible entender por qué la administración precoz del oseltamivir, al inhibir precozmente a la neuroaminidasa viral, impide su replicación y todo el nefasto cortejo de acontecimientos que pueden conducir a la falla de la función pulmonar y del resto del organismo.(9)

Por supuesto que uno de los temas más debatidos gira alrededor de la oportunidad de administrar el agente antiviral. Cuando sí, cuando no. No creo necesario insistir con lo ya tan largamente debatido. Si bien a la fecha se aclaró mucho sobre el tema pienso que no está demás refrescar algunos conocimientos vinculados con la famacocinética del producto más aconsejado: el oseltamivir.

Aceptemos que por variadas razones, durante el ejercicio de nuestra profesión, administramos no pocas veces medicamentos sin adentrarnos al conocimiento de su farmacocinética, interacciones y contraindicaciones. Admitamos también que los hemos utilizado, sobre todo agentes antiinfecciosos, por inseguridad o ¨ por las dudas ¨. Actitud que en la situación que nos ocupa debe meditarse seriamente. En primer lugar porque en verdad somos y estamos en un país empobrecido donde ya hubo restricciones cuando el pánico empujó a pedir desorbitadamente la droga sin antes reflexionar sobre la oportunidad de su indicación. En segundo lugar, porque estamos frente a una emergencia sanitaria de la envergadura de una pandemia, donde existen ¨ tironeamientos ¨ del medicamento básico desde el exterior debido a que la demanda es necesariamente inusual. En tercer lugar porque el laboratorio de referencia y fabricante del producto en el país no puede acceder a una demanda local masiva e inconsulta. En cuarto lugar porque no existe experiencia sobre el empleo masivo del producto – que además y a ojos vista no se administra como está prescripto -, a pesar de la minuciosa descripción de su farmacología, farmacocinética, indicaciones, interacciones y contraindicaciones, todas ellas claramente elaboradas por el laboratorio respectivo. Finalmente, porque ya existen referencias bibliográficas de casos de resistencia a la droga.

Entonces, creo útil recordar brevemente las cualidades y alcances del oseltamivir. Se sabe que esta sustancia no produce su efecto farmacológico ¨ per se¨ sino que oficia como pro droga. Debe ingerirse para que las esterasas del intestino y del hígado la transformen en un metabolito activo. Es así como se logra un 75% de rendimiento de la sustancia primaria, de manera tal que si es tomada con los alimentos, ofrece las siguientes ventajas: rápida absorción asegurando en el lapso digestivo de 2 horas el máximo de transformación en metabolito activo y, además, una mejor tolerancia que si es ingerida fuera de las colaciones. Interesa señalar que el metabolito se distribuye generosamente por la pituitaria nasal, traquea y pulmones, es decir concentra mejor donde existe carga viral (concentración histoespecífica) . Ahora bien ¿Cómo actúa el metabolito terapéutico? Directamente sobre la neuraminidasa viral inhibiendo su replicación e impidiendo su fuga al exterior. Es decir produce un ¨ encarcelamiento ¨ viral. Significa que el virus no puede salir, por lo tanto no puede difundirse reduciendo así su poder contaminante. Falta preguntarse ¿Con ello la unidad viral está liquidada? o, ¿el golpe de gracia lo termina dando el sistema inmune del huésped (inmunidad célulodependiente) con la colaboración de la inmunidad humoral (anticuerpos neutralizantes) Ello sugiere aceptar que el paso definitivo hacia la recuperación del sujeto enfermo lo aseguraría el estado de su sistema inmune.

También resulta oportuno poner un poco de atención a los efectos colaterales que puede determinar el metabolito del mencionado antiviral: congestión nasal, tos, angina, fatiga , cefalea intensa, mareo, sensación vertiginosa, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea y, particularmente entre los niños y adolescentes, convulsiones, confusión y conducta anormal. Es bueno tenerlos presente porque algunos de ellos son similares a los registrados en la clínica de esta virosis, de forma tal que si surgen pueden confundir con la evolución propia del padecimiento argumentando, además, fracaso terapéutico.

A partir del inicio de la pandemia, poco se ha enfatizado acerca de los criterios de valoración en el denominado primer nivel de atención. Es decir el modo de abordaje más adecuado allí donde no existe la contención de un mayor nivel de complejidad sanitaria. Allí donde el profesional de la salud precisa apelar a su conocimiento y destreza personales para decidir. Sea en un centro periférico de salud o en el rancho de una villa de emergencia. En situaciones donde muchas veces debe recurrir a su buen saber y entender, a sus sentidos y a su equilibrado criterio. Deberá entonces:

a) Extremar el interrogatorio para rescatar posibles contactos familiares o laborales.

b) Medir la temperatura corporal y valorarla si es superior a 38º C

c) Observar minuciosamente la piel, mucosas y uñas para descartar la presencia de cianosis.

d) Observar cómo respira el paciente y registrar su frecuencia respiratoria durante un minuto, repitiendo la determinación minutos después

e) Realizar una semiología pulmonar detenida! Personalmente sugiero complementar la auscultación torácica con pañoleta, porque permite rescatar los ruidos graves

f) Realizar una valoración del grado en el cual se halla comprometido el paciente, Sobre todo evaluar su capacidad psico-física.

g) Impartir instrucciones que aseguren la higiene individual y del grupo familiar.

Me permito esta reflexión final: Frente a una emergencia ecológica (ej.: terremoto), social (ej.: pobreza extrema) o sanitaria ( ej.: epidemia) , es impostergable que el individuo, cualquiera sea su nivel social, proceda con la máxima voluntad, claro conocimiento y acerada decisión, pero sin dejar de prodigarse con generoso sentimiento patriótico. Porque frente a una tragedia colectiva todos, en cada uno de nosotros, cargamos con una puntual responsabilidad. El funcionario, a través de la acertada decisión política. Quien comunica, utilizando la ética y el profesionalismo que exigen la importante profesión de transmitir una noticia, limpia en el mensaje y sobre todo con sentido orientador y tranquilizante. Finalmente, el ciudadano, cuya participación radica en primero comprender y luego cumplir con todo aquello que ha de beneficiarlo y protegerlo.

Sólo se vencerá a este nuevo flagelo con inteligente estrategia y sano juicio. Es lo que creo corresponde hacer frente a desafíos como el que nos toca. Hoy y aquí, o en cualquier lugar de la tierra, no cabe resignarse a nada. Resignarse, decía el gran escritor Honoré de Balzac, es un suicidio cotidiano. Me queda apenas por agregar: vencer a la adversidad es cualidad de los fuertes de espíritu. Aceptarla, apenas atributo de los medrosos.

Citas bibliográficas

1- Knez Violeta. Familia Orthomixoviridae. Capítulo 8. pag.:163 En Virología Médica. Carballal G, Oubiña J . Tercera Edición, Año 1998 Editorial El Atene. Buenos Aires

2- Liu YF, Hu KX, Hong YJ et al. Study on morphology of Influenza virus A by atomic force microscopy . Bing Du Xue Bao 2008 jun ; (2): 106-10

3- Khoufache K, LeBouder F,Morello E. et al.: Protective role for protease-actived receptor-2 against influenza virus pathogenesis via an IFN-gamma-dependent pathway. J. immunol. 2009 jun 15 ; 182 (12): 7795-802

.4- Jackson D, Hossain MJ, Hickman D, etal. A new virus influenza virulence determinant the NS1 protein four C-terminal residues modulate pathogenecity. Proc. Natl Acad Sci USA 2008 Mar 18: 105(11) 4381-6

.5- Li Z Watanabe T, Hatta M, Watanabe S, Nanbo A, et al.: Mutational analysis of conserved amino acids in influenza A virus nucleoprotein. J Virol. 2009 May ; (9): 4153-62.

.6- Tang X, Chong KT. Histopathology and growth kinetics of influenza virus (H1N1and H3N) in the upper snd lower airways of guinea pigs. J Gen Virol. 2009 Feb; 90 ( Pt 2) : 386- 91.

.7- Balcells. La Clínica y El Laboratorio. J.M. Prieto Valtueña. 20 Edición 2006 Masson

.8- Peral Carp. Biología Celular y Molecular. Capítulo 5: La Mitocondria y la Respiración Aeróbica. Pag. 197. Cuarta Edición. 2006. Mc Graw Hill

.9- Kacergius T, Ambrozaitis A, Deng Y, et al.: Neuroaminidase inhibitor reduce nitric oxide production in influenza virus infected and gama interferon-activated RAW 264.7 macrophages. Pharmacol Rep. 2006 Nov-Dec; 58(6) 924-30

10- Victor M Victor, Milagros Rocha, Juan V Espulgues and Monica De la Fuente. Role of Free Radical in Sepsis: Antioxidant Therapy. Current Pharmaceutical Design, 2005. 11, 3141-3158.