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Convocaron para
la realización del
CONSENSO ARGENTINO 2004 para la
PREVENCIÓN DEL
CÁNCER COLORRECTAL a:
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ACADEMIA ARGENTINA DE
CIRUGÍA
ASOCIACIÓN
ARGENTINA DE CIRUGÍA
ASOCIACIÓN
ARGENTINA DE ONCOLÓGICA CLÍNICA
ASOCIACIÓN
MÉDICA
ARGENTINA
ENDOSCOPISTAS DIGESTIVOS DE BUENOS AIRES
FEDERACIÓN
ARGENTINA DE ASOCIACIONES DE ENDOSCOPÍA DIGESTIVA
FEDERACIÓN
ARGENTINA DE GASTROENTEROLOGÍA
SOCIEDAD
ARGENTINA DE CANCEROLOGÍA
SOCIEDAD
ARGENTINA DE COLOPROCTOLOGÍA
SOCIEDAD
ARGENTINA DE GASTROENTEROLOGÍA
La Academia Nacional de Medicina, a través del Instituto
de Estudios Oncológicos,
convoca a las instituciones médicas de la especialidad y presta el apoyo
logístico.
Las recomendaciones contenidas en los consensos no son necesariamente
compartidas por esta Academia.
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Guía de recomendaciones para la prevención y detección
precoz del cáncer colorrectal
Introducción
Los avances producidos en las últimas décadas en el
tratamiento quirúrgico y oncológico del cáncer colorrectal han permitido
mejorar la calidad de vida de los pacientes aunque solo produjeron un
escaso impacto en la sobrevida a 5 años, que se ubica entre el 50 y el 60%.
Esto es debido a que con el diagnostico habitual, es decir, con enfermedad
sintomática, nos encontramos con enfermedad avanzada, localmente o a
distancia, en el 63% de los casos.
Cuando el diagnóstico se realiza en etapas tempranas la probabilidad de
curación se eleva hasta el 80-90 %.
Estudios genéticos, experimentales y epidemiológicos sugieren que el cáncer
colorrectal resulta de la compleja interacción entre la susceptibilidad
genética y distintos factores biológicos y ambientales.
La historia natural del cáncer colorrectal nos muestra que más del 90% de
los cánceres colorrectales están precedidos por lesiones premalignas
(adenomas) y su progresión resulta un proceso en etapas, con alteraciones
en genes supresores y oncogenes desarrollados
lentamente durante varios años.
La secuencia adenoma-carcinoma se calcula para
pólipos de menos de 1cm. en 10 a 15 años, tiempo suficiente para interceder
en la misma diagnosticando y tratando lesiones premalignas o detectando
tumores en etapa temprana.
Existe evidencia científica cuantiosa que demuestra que la prevención
primaria y secundaria (a través de programas de pesquisa) son las armas más
efectivas para reducir significativamente la incidencia y la morbimortalidad
de esta enfermedad.
La prevención primaria tiene como objetivos identificar los factores de
riesgo de la dieta y en el estilo de vida para intentar modificarlos a
través de la educación de la población.
Aproximadamente el 75 % de los cánceres colorrectales son esporádicos, es
decir se desarrollan en personas que no presentan factores de riesgo
incrementado, y en el 90% de los casos se producen en personas mayores de
50 años.
El resto (25%) se desarrolla en personas con riesgo incrementado debido a
antecedentes personales de adenomas, cáncer o enfermedad inflamatoria
intestinal o antecedentes familiares de pólipos adenomatosos o cáncer
colorrectal.
Para la OMS la pesquisa de una
enfermedad se justifica cuando:
1-
La enfermedad es frecuente y con elevada morbimortalidad.
2-
Los Test de pesquisa son sensibles para detectar lesiones tempranas
aceptados por los pacientes y factibles de realizar en la práctica diaria.
3-
El tratamiento luego de la detección por pesquisa mejora el
pronóstico con respecto al obtenido con el diagnóstico habitual.
4-
El beneficio potencial es superior a los riesgos y a los costos de la
pesquisa.
El
cáncer colorrectal cumple todos estos requisitos y por lo tanto resulta
apropiado elaborar recomendaciones que tiendan a la prevención secundaria de
esta enfermedad.
En Argentina el cáncer colorrectal es una enfermedad frecuente y con elevada
morbimortalidad.
Si bien no contamos en el país con un Registro Nacional de Cáncer, la
incidencia de los diferentes tipos de cáncer fue estimada por la Agencia
Internacional de Investigaciones en Cáncer (IARC) dependiente de la
Organización Mundial de la Salud a partir de los registros de mortalidad del
Ministerio de Salud de la Nación.
En la publicación Globocan 2000, la IARC estimó que en la Argentina en el
año 2000 se produjeron alrededor de 10.300 casos de cáncer colorrectal
ubicándolo en el segundo lugar en incidencia luego del cáncer de mama y
delante del cáncer de pulmón.
Los últimos datos disponibles de mortalidad por diferentes causas en
Argentina se hallan publicados en el Anuario 2002 de la Dirección de
Estadísticas e Informaciones en salud del Ministerio de Salud de la Nación.
En esta publicación de diciembre de 2003, observamos que el número de
muertes por cáncer colorrectal llegó a 5.700 personas en el año 2002
situándolo en el segundo lugar detrás del cáncer de pulmón y luego del
cáncer de mama, próstata y estómago, en ese orden.
Esta cifra nos permite calcular alrededor de 15 muertes por día por cáncer
colorrectal en Argentina.
Sobre estos datos del anuario 2002, el análisis de la distribución por sexo
nos muestra que en el hombre la mortalidad por cáncer está encabezada por el
cáncer de pulmón, luego sigue el cáncer de próstata y el cáncer colorrectal
se ubica en el tercer lugar.
En el caso de la mujer, es el cáncer de mama el que produce el mayor número
de muertes seguido por el cáncer colorrectal y por el cáncer de pulmón y en
cuarto lugar por el cáncer de útero.
La pesquisa del cáncer colorrectal, denominada prevención secundaria, debe
realizarse tanto en las personas con riesgo incrementado como en la
población general y tiene por objetivos:
1.
Detección y tratamiento de lesiones premalignas con lo cual se logra
disminuir la incidencia del cáncer colorrectal
2.
Detección presintomática (detección precoz) del cáncer colorrectal
con lo cual se mejoran los índices de curación.
La disminución de la incidencia y
la mejoría en la curación de la enfermedad trae como lógica consecuencia una
disminución notoria en la morbimortalidad del cáncer colorrectal.
En el año 2000 la Sociedad Argentina de Gastroenterología, la
Sociedad Argentina de Coloproctología, la Federación Argentina de
Gastroenterología, la Asociación Argentina de Oncología Clínica y la
Federación Argentina de Asociaciones de Endoscopía Digestiva realizaron la
primera guía de recomendaciones para la prevención del cáncer colorrectal
que fue presentada y publicada como “Consenso Argentino 2000”, y que fue
difundida en las publicaciones y eventos científicos de las sociedades
participantes, pero que lamentablemente no llegó a tener una difusión ni una
instrumentación acordes al impacto que podría tener su implementación en el
ámbito de la salud.
En razón de todo lo manifestado es que se propuso que la Academia Nacional
de Medicina, a través de su Instituto de Estudios Oncológicos, y en forma
conjunta con el Ministerio de Salud de la Nación, convocaran nuevamente a
las sociedades científicas que participaron del “Consenso Argentino 2000” y
a otras sociedades también relacionadas con el tema, a los fines de realizar
un nuevo “Consenso Argentino 2004”.
El citado consenso tiene como objetivos los siguientes :
Objetivos Específicos:
- Elaborar recomendaciones de prevención primaria de
la enfermedad
- Elaborar una guía de recomendaciones para la
prevención y detección precoz del cáncer colorrectal
- Establecer normas de pesquisa individualizadas según
el grupo de riesgo
- Participación activa en la educación médica
- Establecer una base para la
discusión y elaboración de un Programa Nacional
Objetivos
Generales:
- Reducir la incidencia del cáncer colorrectal
- Disminuir la morbimortalidad por cáncer colorrectal
- Mejorar la calidad de vida
La metodología empleada para la elaboración y
difusión del Consenso 2004 consiste en :
Reuniones con representantes designados por las
Sociedades Científicas
Revisión de la bibliografía
Análisis y actualización de la guía de recomendaciones
2000
Elaboración de una disertación dirigida a médicos
generalistas
Presentación de dicha disertación en las reuniones
científicas, cursos de posgrado y congresos de las sociedades participantes
del consenso.
Presentación de la disertación en reuniones de otras
sociedades médicas que agrupen a médicos clínicos, generalistas, de medicina
familiar, etc.
Presentación de la disertación en reuniones
programadas por el Ministerio de Salud de la Nación en las distintas
regiones sanitarias del país.
Desde el mes de noviembre de 2003
se realizaron reuniones periódicas con los representantes de las distintas
sociedades científicas que aceptaron participar del Consenso 2004, a saber :
·
Asociación Médica Argentina
·
Asociación Argentina de Ontología Clínica
·
Endoscopistas Digestivos de Buenos Aires
·
Federación Argentina de Asociaciones de
Endoscopia Digestiva
·
Federación Argentina de Gastroenterología
·
Sociedad Argentina de Cancerología
·
Sociedad Argentina de Coloproctología
·
Sociedad Argentina de Gastroenterología
También
suscribieron el Consenso alcanzado :
·
Asociación Argentina de Cirugía
·
Academia Argentina de Cirugía
Durante
dichas reuniones se efectuó la revisión bibliográfica, se actualizó la guía
de recomendaciones del Consenso 2000 y se elaboró el material de la
presentación a difundir a la población médica.
PRESENTACIÓN
RECOMENDACIONES PARA LA PREVENCIÓN Y DETECCIÓN PRECOZ DEL
CÁNCER COLORRECTAL
En
Argentina el cáncer colorrectal es una enfermedad frecuente y con elevada
morbimortalidad.
Si bien no contamos en el país con un registro nacional de cáncer, la
incidencia de los diferentes tipos de cáncer fue estimada por la Agencia
Internacional de Investigaciones en Cáncer (IARC) dependiente de la
Organización Mundial de la Salud a partir de los registros de mortalidad del
Ministerio de Salud de la Nación.
En la publicación Globocan 2000, la IARC estimó que en la Argentina en el
año 2000 se produjeron alrededor de 10.300 casos de cáncer colorrectal
ubicándolo en el segundo lugar en incidencia luego del cáncer de mama y
delante del cáncer de pulmón.
Los últimos datos disponibles de mortalidad por diferentes causas en
Argentina se hallan publicados en el Anuario 2002 de la Dirección de
Estadísticas e Informaciones en Salud del Ministerio de Salud de la Nación.
En esta publicación de diciembre de 2003, observamos que el número de
muertes por cáncer colorrectal llegó a 5.700 personas en el año 2002
situándolo en el segundo lugar detrás del cáncer de pulmón y delante del
cáncer de mama, próstata y estómago.
Esta cifra nos permite calcular alrededor de 15 muertes por día por cáncer
colorrectal en Argentina.
Si analizamos los datos de mortalidad oficiales de acuerdo al sexo, que se
publicaron desde la década del ochenta hasta la fecha (Estadísticas vitales:
80/86, 89/92, 1996, 1998, 2000, 2001 y 2002), vemos que en la mujer el
número de muertes por cáncer de mama permanece estable en el primer lugar,
con leves ascensos del cáncer de pulmón y colorrectal, situándose este
último en el segundo lugar.
La mortalidad por cáncer de útero, durante este período, ha disminuido en
forma constante y probablemente se deba a las campañas de prevención del
cáncer de cuello uterino.
En el hombre se observa una disminución constante del número de muertes por
cáncer de estómago y del cáncer de pulmón, a pesar de lo cual este último
sigue ocupando el primer lugar.
También se observa el incremento de las muertes por cáncer de próstata y
colorrectal, que ocupan el segundo y tercer lugar respectivamente.
Los avances producidos en las últimas décadas en el tratamiento
quirúrgico y oncológico del cáncer colorrectal han permitido mejorar la
calidad de vida de los pacientes aunque sólo produjeron un escaso impacto
en la sobrevida a 5 años que se ubica entre el 50 y el 60%. Esto se debe a
que habitualmente al momento del diagnóstico, en enfermos sintomáticos, el
cáncer colorrectal se encuentra en un estadío avanzado, localmente o a
distancia, en más del 60% de los casos.
Cuando el diagnóstico se realiza en etapas tempranas la probabilidad de
curación se eleva hasta aproximadamente el 80-95 %.
Existe evidencia científica que demuestra que la forma de disminuir la
incidencia y morbimortalidad por cáncer colorrectal es a través de la
prevención primaria y secundaria (pesquisa) tanto en los grupos de riesgo
como en la población general.
La prevención primaria tiene como objetivos
identificar los factores de riesgo de la dieta y en el estilo de vida para
intentar modificarlos a través de la educación de la población.
Esta estrategia tiene como resultado la disminución de la incidencia del
cáncer colorrectal.
Dentro de la prevención primaria del cáncer colorrectal las recomendaciones
aconsejadas son:
1.
Reducir la ingesta de carnes rojas y grasas
2.
Ingerir una dieta rica en fibras, especialmente vegetales y frutas,
por lo menos 5 porciones diarias
3.
Dieta rica en leche y derivados
4.
No se recomienda la administración de suplementos de calcio, ácido
fólico y vitamina D
5.
Tampoco se recomiendan la administración de betacarotenos, selenio ni
vitaminas A, B, C o E.
6.
Realización de ejercicio físico regular, si es posible sesiones de al
menos 30 minutos 4 a 5 veces por semana.
7.
Evitar el sobrepeso y la obesidad.
8.
Moderar el consumo de alcohol
9.
Evitar el consumo de tabaco
Se denomina quimioprevención al uso de determinados
componentes químicos cuya administración en modo regular inhiben o revierten
algunos de los pasos de la carcinogénesis.
Esta estrategia puede realizarse cuando el proceso de
carcinogénesis es suficientemente prolongado y su progresión en etapas, como
ocurre en el cáncer colorrectal.
Las recomendaciones de quimioprevención deben tener en
cuenta las reales ventajas y sus probables consecuencias y riesgos.
Aunque los antiinflamatorios no esteroideos, incluida la
aspirina a bajas dosis, han demostrado un efecto beneficioso en la
prevención de adenomas colorrectales, no debe recomendarse su uso en la
prevención del cáncer colorrectal.
Igualmente,
el reemplazo hormonal en la mujer menopáusica no debe
recomendarse de modo sistemático como prevención del cáncer colorrectal.
La pesquisa del cáncer colorrectal, denominada
prevención secundaria, debe realizarse tanto en las personas con riesgo
incrementado como en la población general y tiene por objetivos:
1.
Detección y tratamiento de lesiones premalignas con lo cual se logra
disminuir la incidencia del cáncer colorrectal
2.
Detección presintomática (detección precoz) del cáncer colorrectal
con lo cual se mejoran los índices de curación
La disminución de la incidencia y la mejoría en la
curación de la enfermedad trae como lógica consecuencia una disminución
notoria en la morbimortalidad del cáncer colorrectal.
Para la OMS la pesquisa de una enfermedad se
justifica cuando:
1.
La enfermedad es frecuente y con elevada morbimortalidad.
2.
Los test de pesquisa son sensibles para detectar lesiones tempranas
aceptados por los pacientes y factibles de realizar en la práctica diaria.
3.
El tratamiento luego de la detección por pesquisa mejora el
pronóstico con respecto al obtenido con el diagnóstico habitual.
4.
El beneficio potencial es superior a los riesgos y a los costos de la
pesquisa.
El cáncer
colorrectal cumple todos estos requisitos y por lo tanto resulta apropiado
elaborar un programa que tienda a la prevención secundaria de esta
enfermedad.
Estudios genéticos, experimentales y
epidemiológicos sugieren que el cáncer colorrectal resulta de la compleja
interacción entre una susceptibilidad genética y distintos factores
biológicos y ambientales.
La historia natural del cáncer colorrectal nos
muestra que más del 90% de los cánceres colorrectales están precedidos por
lesiones premalignas (adenomas) y su progresión resulta un proceso en
etapas, con alteraciones en genes supresores y oncogenes desarrollado
lentamente durante varios años.
Los adenomas colorrectales tienen una probabilidad de desarrollarse a través
de toda la vida del 20% y el pico de incidencia se produce entre los 55 y
los 65 años de edad, mientras el cáncer colorrectal tiene un riesgo del 6% y
su máxima incidencia se produce entre los 65 años y los 75 años.
De acuerdo con los estudios disponibles se estima
que el tiempo de evolución de la secuencia adenoma-carcinoma para adenomas
de menos de 1 cm. de diámetro, es de 10 a 15 años, y para aquellos de más de
1 cm., se calcula en aproximadamente 5 años.
Aproximadamente el 75 % de los cánceres
colorrectales son esporádicos, es decir se desarrollan en personas que no
presentan factores de riesgo (grupo de riesgo bajo o promedio) y de éstos el
90% se presenta en mayores de 50 años.
El resto de los cánceres colorrectales (25 %) se produce en personas con
riesgo incrementado debido a:
- Antecedente
personal de pólipos colorrectales, especialmente adenomas.
-
Enfermedad inflamatoria intestinal (rectocolitis ulcerosa inespecífica y
enfermedad de Crohn.)
-
Antecedente personal de cáncer colorrectal.
-
Antecedente familiar de pólipos colorrectales o cáncer colorrectal.
-
Antecedentes de Poliposis Adenomatosa Familiar.
-
Antecedente de Cáncer Hereditario colónico no asociado a Poliposis
(Síndrome de Lynch).
Todos estos factores permiten estratificar a la población
en grupos de riesgo de padecer un cáncer colorrectal y elaborar pautas
individualizadas según el grupo.
Si la pesquisa del cáncer colorrectal se circunscribiera únicamente a los
grupos de riesgo (25%) dejaríamos sin probabilidad de detección precoz o
prevención al 75% de los cánceres colorrectales (casos esporádicos) con un
escaso impacto en la reducción de la morbimortalidad.
Por otro lado,
la pesquisa del cáncer colorrectal en la población general, a
partir de los 50 años, ha sido señalada por grupos de expertos y diversos
consensos publicados en todo el mundo como una recomendación grado A.
Esto significa que se recomienda fuertemente la
implementación de estrategias de pesquisa del cáncer colorrectal en la
población general ya que su eficacia y los beneficios en la salud superan
ampliamente los riesgos y justifican su costo.
Esta recomendación se produce gracias a la evidencia
científica disponible que surge de estudios de meta análisis y estudios
poblacionales aleatorizados y controlados a gran escala, como los realizados
con el test de sangre oculta en materia fecal, que demostraron reducción de
la mortalidad e incidencia del cáncer colorrectal.
En la pesquisa del cáncer colorrectal se deben cumplir
varios pasos:
1.
Estratificar a la población según el grupo de riesgo
2.
Establecer estrategias de pesquisa diferenciadas de acuerdo
con el riesgo
3.
Brindar terapéutica endoscópica o quirúrgica adecuada a los hallazgos
4.
Establecer pautas de seguimiento de acuerdo con la patología tratada
Para estratificar la población en grupos de riesgo deben
incluirse en el interrogatorio las siguientes preguntas:
1.
¿Tuvo usted algún pólipo (adenoma) colorrectal o un cáncer
colorrectal?
2.
¿Tiene usted una enfermedad inflamatoria intestinal (Colitis
ulcerosa, enfermedad de Crohn)?
3.
¿Tiene usted algún familiar que tuvo un cáncer colorrectal, otro
cáncer o pólipos colorrectales?
Si la respuesta a
la pregunta 3 fue SI:
4.
¿Cuál es el número y tipo de familiares afectados?
5.
¿Cuál/cuáles fueron los diagnósticos y a qué edad?
Para el tipo de familiar afectado deben recordarse los
grados que se describen en la relación familiar:
·
Familiares de 1° grado: padres, hermanos e
hijos.
·
Familiares de 2° grado: abuelos, tíos y
sobrinos.
·
Familiares de 3° grado: bisabuelos y
primos.
Cuando se completaron estas preguntas podemos entonces
estratificar a la población en:
·
Grupo de riesgo medio, promedio o bajo
(70-80% de los casos)
·
Grupo de riesgo moderado (20-30% de los
casos)
·
Grupo de riesgo alto (10-15% de los casos)
1.
Grupo de riesgo promedio (70-80% del total):
Este grupo se
divide en:
Personas que
deben iniciar pesquisa a los 50 años:
·
Toda la población a partir de los 50 años,
asintomática y sin factores de riesgo
·
Personas que tengan un familiar de 2°
ó 3°
grado con cáncer colorrectal
Personas que deben iniciar pesquisa a los
40 años:
·
Personas que tengan un familiar de 1° grado
mayor de 60 años con pólipo adenomatoso o cáncer colorrectal
·
Personas que tengan dos familiares de 2°
grado con pólipo adenomatoso o cáncer colorrectal.
Si bien no existe acuerdo en la edad límite para detener
la pesquisa, algunos señalan los 75 años para aquellas personas que
iniciaron la pesquisa con anterioridad a esta edad y con los intervalos
adecuados.
En el grupo de riesgo promedio o bajo se deben ofrecer opciones de pesquisa
y la elección del método debe valorarse de acuerdo con:
·
Contexto clínico del paciente: de acuerdo
con
criterio médico se debe analizar el beneficio relativo de la pesquisa en
cada persona de acuerdo con su estado general y enfermedades presentes.
·
Disponibilidad y calidad de los métodos en
cada comunidad: en este punto deben considerarse los standards de calidad de
cada método y su posibilidad de utilización en cada población.
· Decisión
conjunta con el paciente: deben analizarse eficacia, ventajas, desventajas,
riesgos y complicaciones de cada método.
Recomendación para el grupo de riesgo promedio:
Opciones de métodos de pesquisa:
A.
TSOMF anual + FRSC c/ 5 años: si
alguno de los 2 son + ►
Estudio total del colon (ETC).
B.
Colonoscopía c/ 10 años
C.
Rx CEDC c/ 5 años
D.
TSOMF anual sola: si es + ►
ETC
E.
FRSC c/ 5 años sola: si es + ►
ETC
Abreviaturas:
TSOMF: test de sangre oculta en
materia fecal
FRSC: fibrorrectosigmoideoscopía
flexible (60cm)
Rx CEDC: radiología de colon por
enema con doble contraste
ETC (estudio total del colon): el
método de elección debe ser la colonoscopía.
El test de sangre oculta en materia
fecal convencional (test de la bencidina) no debe usarse en la pesquisa del
cáncer colorrectal ya que no cuenta con la validación científica que lo
acredite para tal fin.
El método del guayaco y el test de
tipo inmunológico son los estudios que cuentan con estudios que permiten su
utilización en pesquisas poblacionales.
El método del
guayaco debe utilizarse sin rehidratación y el estudio indicado ante un test
de sangre oculta en materia fecal positivo, ya sea guayaco o inmunológico,
debe ser la colonoscopía completa hasta ciego.
Si la colonoscopía
no llega hasta el ciego debe complementarse el estudio con un colon por
enema con doble contraste.
Las diferencias existentes entre los métodos del guayaco
y el test inmunológico se ven en las dos tablas:
|
|
Test
del guayaco |
Test
inmunológico |
|
Reacción |
Actividad peroxidasa
Hemoglobina humana y animal y derivados |
Antígeno-anticuerpo
Hemoglobina humana entera |
|
Preparación |
Dieta
sin carnes, vegetales de hoja, vitamina C por 3 días |
Ninguna |
|
Muestra |
2
muestras diarias en 3 días consecutivos |
1
muestra diaria en 2 días consecutivos |
|
Entrega |
15 días |
1
semana |
|
|
Test del guayaco |
Test inmunológico |
|
Lectura |
Colorimétrica |
Colorimétrica
Tira reactiva |
|
Sensibilidad |
50-75 % |
80-90 % |
|
Especificidad |
90-95% |
95-97% |
|
Costo |
Aprox. 3 pesos |
Aprox. 6 pesos |
Si se elige la
fibrorrectosigmoideoscopía como estrategia sola o complementando al test de
sangre oculta en materia fecal debe realizarse con instrumental flexible
hasta 60 cm. del margen anal.
El colon por enema
con doble contraste debe reservarse para aquellos casos donde la
colonoscopía no llega al ciego o cuando la misma no está disponible y
siempre debe quedar a criterio médico si la calidad del mismo es adecuada.
Existen avances
tecnológicos cuya aplicabilidad a gran escala se podrá conocer en pocos años
más.
Uno de los métodos
es la detección de alteraciones en proteínas y mutaciones genéticas en
células exfoliadas en materia fecal. En tal sentido, el Pregen-plus es un
método de detección de un panel de mutaciones en los genes APC, K
ras, p53, marcador de inestabilidad en microsatélites, BAT 26 y un marcador
de integridad del ADN.
La sensibilidad del
método es de 65% y la especificidad es de 95% y restan aún estudios
poblacionales a gran escala y el análisis de su costo-efectividad.
La colonoscopía
virtual es un método promisorio y en permanente avance y desarrollo.
Tiene, según los
nuevos trabajos, sensibilidades similares a la colonoscopía convencional para
lesiones mayores a 6 mm. de diámetro.
No se halla disponible en forma masiva, requiere una
curva de aprendizaje, necesita una preparación del colon al igual que los
restantes métodos e insuflación durante el estudio, no se realiza con
sedación, y necesita una colonoscopía convencional ante cualquier hallazgo.
Restan evaluar en estudios controlados su costo-efectividad y la
sensibilidad para lesiones planas donde la probabilidad de displasia severa
o carcinomas Dukes A es del 50%.
No existe aún ninguna normativa publicada que incluya
este método dentro de las opciones de pesquisa para la población general.
2.
Grupo de riesgo moderado (20-30% del total):
Este grupo comprende a personas con determinados
antecedentes familiares o personales de pólipos adenomatosos o cáncer
colorrectal, y está integrado por pacientes con :
A. Antecedente de cáncer colorrectal o pólipos
adenomatosos en un familiar de 1°
grado menor de 60 años o en 2 familiares de primer
grado de cualquier edad.
Recomendación:
colonoscopía a partir de los 40 años ó 10 años antes del caso
familiar más joven, cada 5 años.
B.
Antecedente personal de uno o dos pólipos adenomatosos tubulares < de 1 cm.
Recomendación: colonoscopía a los 5 años (*) , si ésta es normal
incluir en grupo de
riesgo bajo o promedio.
C. Antecedente personal de
un adenoma grande (> de 1cm.), componente velloso
(> 25%), displasia,
ó 3-4 adenomas de cualquier
tamaño (descartar poliposis)
Recomendación: colonoscopía a los 3 años (*), si ésta es normal
repetir a los 5 años.
Si
es normal nuevamente incluir en grupo de riesgo bajo o promedio.
D. Antecedente personal de 5 ó más adenomas
ó 3 de más
de 1 cm. de diámetro.
Recomendación:
colonoscopía al año (*) y luego el intervalo de acuerdo
con
los hallazgos.
E. Antecedente personal de cáncer colorrectal resecado
previamente con intento
curativo. Se
establece un régimen de vigilancia.
Recomendación: colonoscopía a los 3 años
(**) y si es normal cada 5 años.
(*)
No debe considerarse la biopsia como parámetro para
establecer el seguimiento, sólo es
válida la resección completa del pólipo.
En la elección del intervalo debe tomarse en cuenta
que la exploración inicial del colon
haya sido completa y que las polipectomías hayan
cumplido con los criterios
endoscópicos e histológicos que definen una
resección terapéutica.
De no ser así,
debe realizarse nueva colonoscopía
hasta ciego dentro de los 3 meses.
(**) Asumiendo que
el examen total del colon se efectuó en el momento o previamente a
a intervención quirúrgica. Si esto no fue
posible se debe estudiar el resto del colon
entro de los 6 meses de la cirugía.
3
Grupo de riesgo alto (10-15% del total):
Comprende a personas con antecedentes de :
A.
Poliposis adenomatosa familiar
B.
Cáncer colorrectal hereditario no asociado a poliposis
C.
Enfermedad inflamatoria intestinal
Poliposis adenomatosa familiar (PAF):
En la poliposis adenomatosa familiar la
estrategia de pesquisa es diferente de acuerdo
con la disponibilidad o no de test genético.
Es importante recordar que el test genético debe realizarse en Centros
especializados y dentro de registros organizados que cuenten con la
posibilidad de asesoramiento genético y el control y seguimiento adecuados.
De no ser así debe efectuarse la pesquisa endoscópica de la PAF.
Cuando hay disponibilidad de test genético debe buscarse la mutación del gen
APC en el caso índice (familiar afectado por la enfermedad).
Si se encuentra la mutación en el familiar afectado, lo que ocurre en
aproximadamente el 80% de los casos, se realiza el test genético en los
familiares a riesgo en busca de la mutación hallada en el caso índice.
Si el familiar a riesgo da positivo
significa que heredó la mutación por lo cual se realiza pesquisa endoscópica
con fibrorrectosigmoideoscopía hasta 60 cm. anualmente hasta que aparecen
los pólipos, luego de lo cual se indica la cirugía.
Si el familiar a riesgo da negativo,
lo cual significa que no heredó la mutación se aconseja la pesquisa de la
población general, aunque en la mayoría de los centros especializados del
mundo prefieren complementar con pesquisa endoscópica a los 18, 25 y 35 años
mediante fibrorrectosigmoideoscopía por la posibilidad de error en el test
genético.
En los pacientes operados a los cuales se les efectuó colectomía total con
ileorrectoanastomosis debe continuarse con la endoscopía anual del recto.
La pesquisa endoscópica debe plantearse de inicio cuando:
- El
test genético no está disponible
- El
caso índice (persona afectado) no puede ser evaluado (Ej.: fallecimiento)
- El
caso índice da negativo (mutación no hallada)
En
dichos casos el estudio aconsejado es la fibrorrectosigmoideoscopía con el
siguiente intervalo:
-
Anual desde los 12 años
-
Cada 2 años a partir de los 24 años
-
Cada 3 años desde los 34 años
-
Cada 3 a 5 años desde los 44 años
A partir
de los 50 años la pesquisa continúa de manera similar al riesgo promedio.
Hay una forma clínica de la PAF que se denomina poliposis familiar atenuada
que se observa en el 20-30% de los casos y se caracteriza por presentar
menor número de adenomas (generalmente menos de 100), aparición 10 años más
tarde que lo habitual y se localizan proximales al ángulo esplénico en el
60-70% de los casos.
En estas familias la pesquisa endoscópica con fibrorrectosigmoideoscopía no
permite la detección de los pólipos por lo cual se aconseja la realización
de una colonoscopía.
Cáncer colorrectal hereditario no asociado a poliposis (Síndrome de Lynch)
Para establecer si una familia es portadora de
Síndrome de Lynch se debe analizar si
ésta cumple los criterios clínicos de Amsterdam I y su posterior modificación en 1999 (Amsterdam II).
Criterios clínicos de Amsterdam I y II
1.
Tres afectados por cánceres asociados a Lynch (Colorrectal,
endometrio, intestino delgado, uréter y pelvis renal)
2.
Uno de ellos familiar de 1° grado de los
otros dos
3.
Dos o más generaciones sucesivas afectadas
4.
Al menos un caso diagnosticado antes de los
50 años
5.
Exclusión de poliposis adenomatosa familiar
6.
Tumores verificados histológicamente
Si se
cumplen los criterios clínicos de Amsterdam II y se dispone de test genético
se solicita el mismo siempre que, como ocurre con la PAF, se realice dentro
de un centro especializado con asesoramiento genético.
Si no se dispone de test genético debe realizarse la pesquisa endoscópica.

Cuando
los criterios clínicos de Amsterdam no se cumplen, por ejemplo,
cuando hay familias pequeñas o desconocimiento de antecedentes familiares, se
crearon los criterios de Bethesda, menos estrictos que los de Amsterdam, y a
partir de los cuales se investiga inestabilidad en microsatélites o
inmunohistoquímica.
En el
Síndrome de Lynch la alteración genética se produce en los genes reparadores
de los errores de replicación del ADN, llamados genes MMR.
Los
genes MMR descriptos son:
-
hMSH2, hMSH6
- hMLH1,
hMLH3
- hPMS1,
hPMS2
Las
mutaciones en los genes hMLH1 y hMSH2 representan aproximadamente el 80-90%
de las mutaciones halladas en pacientes con Lynch.
Si estos genes están alterados, como ocurre en el
Síndrome de Lynch, los errores durante la replicación del ADN no son
reparados y las alteraciones a nivel génico así producidas, generan las
manifestaciones clínicas de la enfermedad.
En la cadena del ADN existen secuencias de bases,
de composición y tamaño determinado, denominadas microsatélites que se
repiten en forma regular o “estable” en la replicación habitual.
Cuando existen errores en la replicación no reparados, estas secuencias
tienen tamaños y composición variables y esta modificación se denomina
“inestabilidad de microsatélites”.
En el Síndrome de Lynch la inestabilidad en microsatélites se encuentra en
el 85% de los casos aunque, también, se observa en el 15% de los cánceres colorrectales esporádicos.
La presencia de inestabilidad en microsatélites puede, por lo tanto, señalar
un fuerte indicio de Síndrome de Lynch cuando se asocia a los criterios de
Bethesda.
Estos criterios, recientemente modificados,
permiten seleccionar familias con sospecha de Lynch en las cuales se indica
la realización del estudio genético para detectar inestabilidad en
microsatélites o inmunohistoquímica en tejido tumoral.
En resumen si alguno de los criterios de Bethesda son positivos y los
estudios de inestabilidad en microsatélites o inmunohistoquímica resultan
positivos, se refuerza la sospecha de Lynch y permitiría avalar la solicitud
del estudio genético y/o la pesquisa endoscópica.
Criterios clínicos de Amsterdam II negativos
  
Pesquisa según la población general

La pesquisa endoscópica para el
Lynch es la colonoscopía cada 1-2 años a partir de los 20-25 años o 10 años
del caso familiar más joven.
Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII)
Tanto la rectocolitis ulcerosa inespecífica
como la enfermedad de Crohn son enfermedades inflamatorias crónicas con
potencial premaligno relacionado, entre otros factores, con el tiempo de
evolución de la enfermedad y el grado de compromiso colónico.
En el cáncer esporádico el precursor es el pólipo adenomatoso mientras que
en la enfermedad inflamatoria intestinal la lesión precursora es la
displasia.
Por lo tanto, la estrategia para la prevención del cáncer colorrectal en la EII es la detección de la displasia a través de la colonoscopía y biopsias.
Se recomiendan biopsias múltiples colónicas en número de 4 (una por
cuadrante) cada 10 cm. en etapa de remisión de la enfermedad.
No se aconseja en período agudo por la confusión diagnóstica que se puede
generar entre la displasia y los cambios inflamatorios de la mucosa.
La pesquisa recomendada es la colonoscopía cada 1-2 años a partir de los 8
años en los casos de pancolitis ulcerosa y a partir de los 12 años de
evolución en las formas izquierdas de la colitis ulcerosa y en la enfermedad
de Crohn.
El algoritmo en la EII sería de la siguiente manera:
Si las biopsias son negativas: se continúa con la vigilancia anual o bienal
previa.
Si hay alguna biopsia que informa displasia de bajo grado la recomendación
es la repetición del estudio en 6 meses, aunque muchos aconsejan considerar
con el paciente la posibilidad de una intervención quirúrgica debido al
hecho
de que el 30% progresan a displasia de alto grado y se halló CCR en el
19% de las piezas quirúrgicas.
Cuando existe displasia de alto grado o DALM (displasia asociada a lesión o
masa) la indicación es la colectomía.
Cuando la biopsia es indefinida es aconsejable
revisar la muestra con otro patólogo y reevaluar en 6 meses.
Finalmente, debemos destacar que estas recomendaciones no representan en sí
mismas un programa o campaña de prevención del cáncer colorrectal.
Son las pautas científicas, basadas en consensos internacionales y toda la
bibliografía actualizada, sobre las cuales se debe basar un programa de
prevención del cáncer colorrectal.
La función de los médicos y de las sociedades médicas es elaborar las
mismas, participar en la educación médica sobre el tema y colaborar en la
elaboración de un programa que permita llegar a toda la población con las
autoridades de salud, quienes deben debatir y decidir la estrategia acorde
con las posibilidades y asumir los costos.
Además, los médicos deben colaborar con las
autoridades de salud en la educación de la población sin lo cual el programa
no tendrá los resultados esperados.
GUÍA DE RECOMENDACIONES
PARA LA PREVENCIÓN Y
DETECCIÓN TEMPRANA DEL
CÁNCER COLORRECTAL
CONSENSO ARGENTINO 2004
|
GRUPO DE RIESGO
PROMEDIO
(70 – 80% DEL TOTAL)
|
RECOMENDACIÓN
|
|
INICIO |
OPCIONES(#)
|
INTERVALO
|
|
A: Toda la población
de 50 años o más, asintomática y sin factores de riesgo.
B: Cáncer
colorrectal en un familiar de 2° ó 3°
grado
C: Cáncer
colorrectal o pólipos adenomatosos en un familiar de 1°grado
mayor de 60 años o en dos de 2° grado
|
50 años
50 años
40 años
|
1-TSOMF
|
1-Anual.
Si es (+):
Estudio total del colon.
|
|
2- Ex Proctológico
( Tacto rectal
+ FRSC)
|
2- C/ 5 años.
Si es (+) Estudio total del colon.
|
|
3-TSOMF + Ex. Proctológico
( Tacto rectal + FRSC)
|
3-TSOMF Anual +
FRSC c/ 5 años.
Si
es (+): Estudio total del
colon.
|
|
4- Estudio total del colon (*):
a)
CEDC + tacto rectal
ó
b) Colonoscopía +
tacto rectal
|
4-:
a) Cada 5 años
b) Cada 10 años
|
Abreviaturas: TSOMF: Test de
sangre oculta en materia fecal.
FRSC:
Fibrorrectosigmoideoscopia.
CEDC:
Radiología de colon por enema con doble contraste.
(#)La
elección del método debe ser valorada por el médico en el contexto clínico
del paciente y de acuerdo con la calidad relativa de los métodos de estudio
disponibles en una comunidad determinada. La decisión debe ser tomada en
conjunto con el paciente luego de informarle sobre las ventajas y
limitaciones de las distintas opciones.
(*) Estudio total del colon:
La colonoscopía hasta ciego es el método de
elección.
Si la colonoscopía no
permite evaluar la totalidad del colon, se realizará un colon por enema con
doble contraste.
Con la
colonoscopía,
el CEDC y la FRSC siempre se efectuará un tacto rectal.
El colon por enema con doble contraste debe asociarse con una FRSC si
es necesario mejorar la visualización
rectosigmoidea.
|
GRUPO DE RIESGO
MODERADO
(20 – 30% DEL TOTAL)
|
INICIO |
RECOMENDACIÓN
|
INTERVALO
|
|
|
Desde la
resección
endoscópica
completa
|
Colonoscopía
|
A los 5 años. (*)
Si es normal, a los 5 años
incluir en riesgo promedio
|
|
Antecedente personal de
adenoma > de 1cm.) o componente velloso >
de 25% o displasia ó 3 a 4
adenomas de cualquier tamaño (descartar Poliposis Adenomatosa
Familiar)
|
Desde la
resección
endoscópica
completa
|
Colonoscopía
|
A los 3 años. (*)
Si es normal
, repetir a
los 5 años.
Si nuevamente es normal, incluir en
riesgo promedio
|
|
Más de 5 adenomas ó 3 mayores
de 1 cm |
Desde la resección completa |
Colonoscopía |
Al año (*) y, luego, de acuerdo
con los hallazgos endoscópicos en los
controles |
|
Antecedente personal de
cáncer colorrectal operado
y resecado con intento
curativo
(Vigilancia)
|
Luego de la
cirugía (#)
|
Colonoscopía
|
A los 3 años.
Si es normal,
cada 5 años
|
|
Antecedente de cáncer
colorrectal o pólipos adenomatosos en
un familiar de 1° grado menor de 60 años o en
2 ó más a cualquier edad.
|
A partir de
los 40 años ó
10 años antes
del caso familiar
más joven.
|
Colonoscopía
|
Cada 5
años
|
(*) Siempre que el estudio del colon en
el primer examen haya sido completo.
(#) Asumiendo que el examen
total del colon se efectuó en el momento o previamente a la intervención
quirúrgica. Si esto no fue posible se debe estudiar el resto del colon
dentro de los 3 a 6 meses de la cirugía.
|
GRUPO DE RIESGO
ELEVADO O ALTO
(5 – 10% DEL TOTAL)
|
RECOMENDACIÓN
|
INICIO
|
INTERVALO
|
|
A:
Antecedentes de
Poliposis Adenomatosa
Familiar (PAF)
|
FRSC
Considerar Test y
Asesoramiento genético
en Centro Especializado
|
10-12 años
|
Cada 1-2 años.
Si es (+) debe indicarse colectomía (&)
|
|
B:
Antecedentes de Cáncer Colónico Hereditario no asociado a Poliposis
Criterios Amsterdam /
Bethesda
|
Colonoscopía
Test y Asesoramiento
Genético en Centro Especializado
|
Desde los 20-25 años
|
Cada 1-2 años
|
|
C:
Enfermedad Inflamatoria Intestinal
(Rectocolitis
Ulcerosa) (#)
|
Colonoscopía
(con
biopsias para detectar displasia) |
A:
Colitis Izquierdas y enfermedad de Crohn a
partir de los 12 años de evolución
B:
Pancolitis a partir de los 8 años de
evolución
|
Cada 1-2 años
Cada 1-2 años
|
(&)En caso de indicarse
colectomía total con ileorrectoanastomosis debe continuarse con la
vigilancia endoscópica rectal anual y del tracto digestivo alto mediante
endoscopía esofagogastroduodenal cada 1-3 años de acuerdo
con los hallazgos.
Se aconseja consultar en centro especializado.
(#) Para la Enfermedad de Crohn, si bien no
existe evidencia firme, se recomienda un programa de vigilancia moderada
mediante colonoscopía y biopsias para detectar displasia cada 1-2 años en
las formas extendidas, a partir de los 12 años de evolución.
|